jueves, 31 de diciembre de 2009

¡Se acabó la leche de la renuencia!

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El séptimo documento del nucleamiento paraestatal Carta Abierta lleva el título "El tiempo que viene" y, consiguientemente, expresa los designios del poder: cómo ve el futuro, qué va a hacer. No hace falta que argumente sobre la necesidad de reflexionar acerca de ello.
El tema central es la represión, la violencia de clase que todo gobierno explotador ejerce contra los oprimidos. Sobre esto, dice el documento:

“La experiencia gubernamental en curso supo poner como enunciado central la renuencia a la represión. Lo sostuvo, sustrayéndose con valentía a la airada vociferación del orden.”

El pretérito indefinido (“supo”, “sostuvo”) expresa lo ocurrido en tiempo ya totalmente pasado al momento en que se habla y cuando no puede ya volver a realizarse la acción por tratarse de una época irrevocablemente fenecida.
Los “intelectuales” de Carta Abierta, por lo tanto, avisan que este gobierno, si alguna vez fue desganado para reprimir, a partir de ahora lo hará con ganas: queda claro (aunque los escribas de Carta Abierta lo disimulen con frases rebuscadas y pomposas) que el gobierno renuncia a la renuencia: ¡se acabó la leche de la renuencia!

Aquellos ¿buenos tiempos? de la renuencia

Sin embargo, no ha habido lucha sindical que haya saltado por sobre las alambradas de la burocracia que no haya sido atacada brutalmente por las patotas que expele el gobierno, al amparo de la pasividad o con la colaboración de las “fuerzas de seguridad”, cuando ha sido necesario. Es cierto que no ha habido muchos muertos, pero es cierto también que esas luchas, que hoy tienden a multiplicarse, han tenido un carácter aislado, molecular. Y no olvidemos la enseñanza (para ellos) del Rosariazo, o del Cordobazo: una represión más dura y aparatosa, con muertos, puede tener efectos de bumerán.
Bien usada, entonces, la palabra “renuencia” por Carta Abierta: la represión ha sido puntual, quirúrgica, digamos. Pero los episodios han sido casi innumerables: la burocracia de la UTA y Suteba-CTA pueden llenar páginas ellas solas. Sin pretender agotar la lista, voy a mencionar otros:

—La patota de Uocra agrede trabajadores de la construcción en Lomas de Zamora, con varios heridos.
—Golpizas contra los delegados impuestos por el coraje de trabajadores de Coto, y traslados, cesantías y fraudes de la patronal en combinación con sectores del sindicato en varias sucursales de Capital Federal (78, 124, 151, 91, 163, 103) y en Rosario.
—Aprietes sucesivos a los trabajadores de Indugraf por parte del Ministerio de Trabajo, los empresarios y la patota sindical de la AOT, y los mismos protagonistas contra los trabajadores de Febatex.
—Aeronavegantes kirchneristas actuando en zona liberada para impedir la concreción de un fallo judicial adverso.
—La patota del sindicato de aguas gaseosas, por cuenta y orden de Coca Cola Femsa, agrede al delegado electo, quien ya había sido trasladado ilegalmente por la empresa.
—Los garrotes de Milagro Sala, de la CTA, complementan a la Infantería en la labor represiva y policial para apalear a manifestantes del Frente de Organizaciones Independientes en Jujuy.
—Una horda rejuntada por la burocracia ataca una concentración de trabajadores de Atilra en Rosario.
—Agresión combinada de Prefectura y la patota “sindical” de Cristóbal López contra los trabajadores del casino flotante hace dos años.
—Parapoliciales entran en los lugares de trabajo para quebrar la huelga de los empleados de Atento.
—Personas identificadas con la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) atacan a golpes a trabajadores del Ministerio de Economía, nucleados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que realizaban una asamblea en el Palacio de Hacienda.

Esta operatoria, con más de sesenta y seis años de tradición en el gremialismo organizado por el partido gobernante, es a la que alude Carta Abierta cuando sostiene: “Creemos en una Argentina con esferas y agremiaciones sindicales en las que, a la vez que resuene la voz del tradicional movimiento obrero, también los nuevos movimientos puedan esbozar sus primicias, actuando con la lucidez que requiere un país sometido al ataque de fuerzas reaccionarias bien conocidas” (¿“fuerzas reaccionarias bien conocidas”? ¿Se referirá al peronismo? En ese caso, es en lo único que acuerdo).
Ni falta haría decirlo (pero igual lo haré) que la Santa Alianza patronal - sindical (burocrática) - policial se vale sistemáticamente del fraude, las prebendas, las amenazas, los traslados y las cesantías para impedir a los trabajadores la generación de espacios participativos horizontales, espacios que la Ley de Asociaciones Profesionales tuvo y tiene por objetivo bloquear.

Violencia de clase tradicional, y de la otra

El gobierno tampoco se ha privado de usar palos, gases y balazos cuando los demandantes eran porfiados y muchos: en Kraft; contra los fileteros en Mar del Plata; en Esteban Echeverría; frente al Ministerio de Acción Social, y en tantísimos otros lugares los manifestantes han aprendido que la policía no se anda con chiquitas.
Por eso la “renuncia a la renuencia” de que nos advierten los carta abierteros no es chiste. No lo dice la hermana Pelloni, sino el peronismo, que encabezó el gobierno más asesino de nuestra historia institucional —más aún que el de Yrigoyen—, y sólo superado en eso por la dictadura procesista. Pero al cual ésta le debe la doctrina de “exterminarlos uno a uno”, formulada por Perón tras el copamiento de Azul. Y, para más datos, el peronismo no ha sido ajeno a los episodios más fascistas de nuestra historia, como cuando lanzó a sus dirigentes por todo el mundo en apoyo de la canallada de los genocidas en las Malvinas. A la cual se adhirió con alma y vida la burocracia sindical cegetista, que resolvió "la inmediata movilización de los trabajadores en defensa de nuestra soberanía y en apoyo de las Fuerzas Armadas que luchan en defensa de nuestro continente".

Elefantes en la calle Florida

El oficialismo y sus mandantes han detectado en la sociedad —en la clase trabajadora, en los sumergidos— signos ominosos. Sus tinterillos se han puesto a la altura de las circunstancias, lanzándose al patrullaje político e ideológico contra el enemigo. Defienden, es claro, el interés personal: la retribución material y el honor social de que hablaba Weber.
Entonces, Feinmann tiene muchos motivo$ para escribir en Página/12 del domingo 13: “Al fin y al cabo, es cierto que hay corrupción en este Gobierno. Sólo que lo que nos espera con el horrible fascismo que está armándose es mucho, pero mucho peor”.
Dos o tres cositas: así como no es probable un relámpago en un cielo sin nubes, el fascismo no es algo que pueda suceder en cualquier coyuntura político-social. Por ejemplo, es imposible que surja de un conflicto interpatronal, como el que hasta ahora domina la escena. ¿Más clarito?: la pelea por la hegemonía entre Kirchner, Duhalde, Cobos, Pino Solanas, Carrió, Macri, Das Neves, Solá o Reutemann no va a inducir la aparición del fascismo. Ver “fascistas” en unos pulcros caballeros y damas que lo único que buenamente quieren es garantizar la explotación capitalista con la ayuda de su ideología, sus leyes y sus policías y ejércitos es ver fantasmas. Por lo tanto, lo que desvela a Feinmann no es el “horrible fascismo”, sino una horrible pesadilla de masas insurrectas. Y para esta pesadilla el peronismo tiene el antídoto, como lo demostró en el ’73-’76. Y eso fue lo más parecido al fascismo que nos ha pasado, con las limitaciones propias de nuestro desarrollo industrial y el nivel de conciencia de la clase: hasta ahí nos dio el Pinet.
Por eso la respuesta a la —falsa— preocupación de Feinmann está en la solución de aquel acertijo que preguntaba cómo se puede esconder un elefante en la calle Florida: llenando la calle Florida de elefantes. Feinmann prodiga fascistas por todos lados.
Y de ese modo cree pasar inadvertido.

Y nuestro, también

. Pepe Medina, "Público"
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Signos de puntuación: nada inocentes


El testamento

Se cuenta que un señor, por ignorancia o malicia, dejó al morir el siguiente testamento sin signos de puntuación: «Dejo mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás se pagará la cuenta al sastre nunca de ningún modo para los jesuitas todo lo dicho es mi deseo».

El juez encargado de resolver el testamento reunió a los posibles herederos, es decir, al sobrino Juan, al hermano Luis, al sastre y a los jesuitas y les entregó una copia del confuso testamento con objeto de que lo ayudaran a resolver el dilema. Al día siguiente cada heredero aportó al juez una copia del testamento con los signos de puntuación que le pareció que correspondían.

— Juan, el sobrino:
«Dejo mis bienes a mi sobrino Juan. No a mi hermano Luis. Tampoco, jamás, se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo».

— Luis, el hermano:
«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No: ¡a mi hermano Luis! Tampoco, jamás, se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo».

— El sastre:
«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. Se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo».

— Los jesuitas:
«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. ¿Se pagará la cuenta al sastre? Nunca, de ningún modo. Para los jesuitas todo. Lo dicho es mi deseo».

— El juez, todavía, pudo añadir otra interpretación:
«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco. Jamás se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo».

Así que el señor juez, ante la imposibilidad de nombrar heredero, tomó la siguiente decisión:

«... por lo que no resultando herederos para esta herencia, yo, el Juez, me incauto de ella en nombre del Estado y sin más que tratar queda terminado el asunto».

martes, 29 de diciembre de 2009

Ovejas en Cerro Áspero

.Foto: Juan del Sur

¡Aprendan, apátridas!

.Tula: bombo, fútbol, Perón y banderita

Tula y esa hermosa muchachada de la HUA (Hinchadas Unidas Argentinas, otra de las magníficas realizaciones de los KK, al igual que el “fútbol para todos”) estarán en Sudáfrica alentando a nuestros gladiadores y poniendo bien alto nuestro prestigio. Yo estoy feliz, porque estando ellos es como si estuviéramos todos: son la más acabada expresión de la patria... peronista. Ya lo dijeron ¡miles de veces! Osvaldo Ardizzone, Enrique Santos Discépolo, Diego Lucero y tantos otros amanuenses del poder y del statu quo: el fútbol es “la pasión más pura”.
Además, lo merecen largamente, porque en este 2009 tuvieron mucho trabajo matoneando y golpeando trabajadores en conflicto: por ejemplo, los de Chacarita en Dana Spicer, los de Rosario Central contra los lecheros de Atilra, los de Boca atacando repetidamente a los trabajadores del subte. Y como Carta Abierta promete más leña para el futuro, a estos muchachos tenemos que arroparlos como si fueran de las SA, ¡miren lo que les digo!

Gerez: 1.098 días


El 16 de enero de 2007, acompañado por su mujer y el líder del bloque de diputados provinciales del Frente para la Victoria, Fernando Navarro, Gerez llegó a la sede de CTA, en Independencia al 700, donde se realizó una extraña conferencia de prensa de unos escasos 15 minutos en la cual el secretario general de la institución, Hugo Yasky, se empeñaba en que no se dirigieran preguntas a la víctima ni a su esposa.
Para entonces, la fiscalía encargada de la investigación del secuestro ya había determinado que varias de las personas allegadas a Gerez "fueron mendaces sobre circunstancias vinculadas con la desaparición y la reaparición" de Gerez. Por ejemplo, declaraban haber presenciado algo en determinado lugar y hora, pero resultó que a esa hora estaban usando su celular en un lugar distante.
Gerez negó las acusaciones a su entorno y señaló que "estaba armada" la entrevista publicada por el diario Perfil donde un hijo suyo afirmaba que su desaparición había sido planeada para beneficiar al presidente Néstor Kirchner.
Luego dijo que sus captores "tienen el aparato", en una aparente alusión al poder político y policial de los responsables del secuestro, antes de que Yasky tomara intempestivamente el micrófono para decir: "Esto se termina acá".
Previamente, Gerez se había reunido con Yasky; su antecesor, Víctor de Gennaro; el secretario del gremio docente Suteba, Roberto Baradel, y Emilio Pérsico, líder del Movimiento Evita, en el que milita el albañil, entre otros. Un verdadero aquelarre.

Gerez-Julio López: empate

Uno apareció; el otro, no: "50 y 50", como quería el General. Pero ambos casos tienen algo en común: la investigación no ha progresado, pese a que son delitos muy complejos, que exigen para su comisión una gran estructura, muchas personas, muchas piezas, fueron realizados en medio de zonas pobladas y para cuyo esclarecimiento se dispone de hipótesis —líneas investigativas— plausibles. Comparemos, por ejemplo, con el caso de un borracho solitario que en Nochebuena, en medio del estruendo de la pirotecnia, dispara unos balazos al aire a causa de los cuales, a la distancia, muere alguien: en este caso, verdaderamente, se puede comprender que la pesquisa no progrese por falta de elementos.
Como se sabe, Gerez apareció minutos después de que Néstor Kirchner pidiera por él en cadena nacional. Si los secuestradores eran integrantes de bandas paramilitares y/o parapoliciales que durante la dictadura militar decidían sobre la vida y la muerte, los cuales son presentados como enemigos jurados de Kirchner, ¿por qué iban a acceder tan fácil frente al mensaje público, otorgándole al presidente un éxito político y a su palabra un poder casi milagroso? Qué lástima, entonces, que no habló después del secuestro de López.
Gerez —no hay mal que por bien no venga— poco después de su reaparición consiguió trabajo como asesor del diputado Luis "Chino" Navarro, quien motorizó la remoción de los fiscales que habían encontrado cosas raras en la causa.

Cherchez la femme

Mirta Praino, la mujer de Gerez, de quien se recuerda que fue la más menemista de todas las menemistas y hoy es la más kirchnerista de las kirchneristas (como tantos otros) tiene un hilo conductor ideológico: es fanática evitista. De Evita exhibe donde tiene oportunidad una muestra itinerante de objetos, fotos y elementos que le fueron donados.
Quienes la hemos visto y oído por intermedio de los medios audiovisuales hemos quedado admirados (más bien, espantados) de su acerada determinación.
Aquel 16 de enero, Praino reconoció que "un sector de la sociedad tiene muchas dudas" con respecto al secuestro, pero que ellos piensan "dejar que la Justicia dirima esto".
Ya han transcurrido 1.098 días desde el secuestro y no se la ha oído protestar por la morosidad de la Justicia. Es que Praino, además, es paciente.

domingo, 27 de diciembre de 2009

jueves, 17 de diciembre de 2009

A la espera de grandes temporales


En un viejo libro sobre los pescadores de las islas Lo­foten leo lo siguiente: cuando se está a la espera de los grandes temporales, ocurre siempre que algunos pesca­dores amarran sus chalupas en la playa y se dirigen al interior, mientras que otros se hacen rápidamente a la mar. Si las chalupas se hallan en perfectas condiciones, estarán más seguras en alta mar que en la playa. Ade­más, por grandes que sean los temporales, en alta mar es posible salvarlas gracias al arte de la navegación; en la playa, en cambio, son destrozadas hasta por las olas de tempestades pequeñas. Y para sus propietarios em­pie­za, entonces, una vida muy dura.
Bertolt Brecht, Narrativa completa 2 - Relatos 1927-1949,
Alianza Editorial, Madrid, 1989.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Ministros de Educación iletrados

"Han habido avances", dice, y lo repite tres veces al hilo. Nos informa que hay “600 docentes desaparecidos” y plantea que Macri “debe reveer el nombramiento de Abel Posse”. ¿Quién es el cuadrúpedo que así se expresa, entre otras sucesivas animaladas?: el ministro de Educación de la Nación, Alberto Silione (Radio Continental, 11-12-09, 17.15). Instantes después pasan el mensaje de una oyente que pregunta: "¿Por qué decayó tanto el nivel de los docentes?".
Señora oyente: si usted hubiera estado escuchando al ministro —escuchando, digo— no haría esa pregunta tan fútil: ¡peronismo, señora, pe-ro-nis-mo!
O sea: libros no, alpargatas tampoco (alimentación, menos).
El ministro tiene una cátedra de Sociedad y Estado en el ciclo básico de la UBA: ¡pobres alumnos! ¡Cuánto papel higiénico demandará limpiarles el bocho!
El ex ministro de Educación de la Nación Daniel Filmus, también por Radio Continental, dice cosas tales como "hubo accidentes viales que le costó la vida a alguna gente", o que antes de que asumiera Kirchner existían "condiciones casi de desvastación de la propiedad agropecuaria".
Algunos dirán que la Radio Continental es contagiosa; que uno entra allí inteligente y sale idiota. Sí y no: es posible que si uno entra inteligente, y no se pelea estando allí, salga idiota. Pero si uno entra bestia, como éstos, es, simplemente, unidireccional: el inteligente se idiotiza y el bruto se siente como en su casa.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Las leyes mineras no son de Menem, sino nuestras


Nuevamente, personas aparentemente ilustradas se apuran a echarle las culpas del pillaje y la contaminación a que nos someten las mineras a “las leyes de Menem”.
Pero Menem hace diez años que no gobierna. Es más, se nos dijo que teníamos que votar a tales y cuales para derrotar a Menem. Y los votamos. Y las leyes siguen.
Y no sólo siguen las leyes, tema que se podría decir que tiene sus complejidades (que para nada justifican su perduración), sino que las autoridades siguen aprobando nuevos emprendimientos, a lo cual las leyes no las obligan.
Después de Menem vinieron:

—De la Rúa
—Duhalde
—Néstor Kirchner
—Cristina Fernández de Kirchner

Y desde 1995 se han sucedido siete composiciones distintas de las Cámaras del Congreso Nacional (ocho, con la que acaba de jurar). En catorce años no hemos podido clarificarnos políticamente para que las autoridades que elegimos nos representen y estén a nuestro servicio y no del de los negocios de las transnacionales mineras (y de los negocios de los personeros de los gobiernos con esas empresas). Esos cuatro gobiernos han mantenido la Ley de Minería y el Tratado de Complementación Minera con Chile. Ya no son “de Menem”, por lo tanto. Son menos de Menem (que ya fue) que de De la Rúa, Duhalde, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.
Y menos de Menem que NUESTRAS, también. Nosotros votamos a quienes las vienen sosteniendo durante catorce años.

La cómoda lógica de la “traición”

Si lo vemos así ya la responsabilidad no es de algún otro, sino nuestra. Ya no podemos decir, tan frescos, que “nos han traicionado”: hemos abusado demasiado de ocultar errores propios usando la lógica de la “traición”. Si nos atuviéramos a sus antecedentes, y no a sus promesas altisonantes, aquellos a quienes hemos elevado a la función pública, ejecutiva o legislativa, ¿podrían haber hecho algo distinto de lo que hicieron? ¿Lo harán sus clones, a quienes estamos regalando nuestro capital político?
Ellos no nos traicionan; son absolutamente fieles a lo que han hecho siempre.
Acá no hay una dictadura opresiva que nos imponga las leyes; los que las hacen y las mantienen son los que nosotros elegimos.
En nuestro movimiento ambiental se afirma una tendencia a seguir buscando la solución revolviendo en la basura. Vamos —como la mosca a la leche— a juntarnos con quienes nos han metido en todos estos bailes, aunque es obvio que de la basura no vamos a sacar la solución, sino nuevas derrotas y frustraciones.
Como ha sucedido ya en las ocho elecciones que ha habido desde 1995 hasta hoy.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El desmemoriado


Te cuento una... ¡te morís!: mirá, el otro día, ¿cuándo fue? Sí, el miércoles. No, pará: el miércoles no puede ser, los miércoles trabajo, así que... ¡El sábado! ¿O el sábado fue que me agarró el cólico? Bueno, no importa. ¿Viste la vecina de al lado, la que te conté? ¿Cómo se llama...? ¡Ah!, ¿nunca te hablé de ella? Bueno, esta mina —se me borró el nombre, qué increíble, hace veinte años que somos vecinos... No, veinte años, no. ¿Qué año estamos? Bueno, ponele diez años— ¿...qué te estaba diciendo? ¿Eh? ¿La mina de al lado? ¡Aah, turrito! ¡Guachín!, contá, contá... ¿Te la atracaste? ¿Yo te estaba contando...? ¡Pero, sí, si me volvés loco, me cortás todo el tiempo y me hacés perder! Bueno, ¿de qué hablábamos? ¡Sí, sí, de la mina de al lado, ya sé, dejame que rebobine! ¿Cómo es...? ¡Pará, impaciente, ya está!: yo estaba tomando fresco tranqui, matecito, bizcochitos, debajo del duraznero... No, duraznero, no es. ¿Qué mierda de árbol es el que tengo, adelante? ¿Vos te acordás? ¡Ya sé que no importa, gil, pero te la hago detallada para que tenga gracia! Bueno, sos un plomo: te la cuento rápido. Esteee... ¡sí, la mina de al lado, ya sé! ¡Estoy pensando! ¡Ah!: cae la cana, al lado. Un tipo y una tipa, me acuerdo bien, ¿viste? Porque hay cosas que te quedan, así, patentes, como grabadas. No me acuerdo si estaban de uniforme, pero yo enseguida me di cuenta de que eran canas. Bueno, tocan el timbre. O no, me parece que golpearon las manos. El cana era negro. ¡Sí, negro!, ¿qué tiene? ¡Uy, pará, tenés razón, me estoy confundiendo con una película! ¿Cómo se llama? ¡La del FBI! No, del FBI, no; me parece que era de boxeo... Che, ¿quién es ese que hace de negro, siempre? ¿Vos te acordás? ¡No, quién dijo negro, ya estás delirando! Yo te estoy hablando de otra cosa. Ya ni sé de qué te estaba hablando. Vos no prestás atención.

Prostitución: se armó la polémica

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El 7 de diciembre de 2009 22:33, cainon...@gmail.com escribió (textual):

Buena la nota, Juan.Ahora...

que preferìs ¿un tipo que se va de putas porque carece de otra chance o el mismo tipo violando a un pibe, una piba o a una mujer ?

Veamos otra ¿ un tipo yendose de putas por misma situación anterior o mismo tipo tirandose de un puente porque ni siquiera tiene chance para ponerla ?

Otra : visto desde este punto de vista ( y con independencia de proxenetas etc etc etc) la pregunta sería ¿ es necesaria la prostitución ? O , para ser mas ¨diplomático¨ ¿ es necesaria la oferta sexual cuando existen personas sin chance para llevar una vida sexual mas o menos adecuada? ¿ qué significa ¨adecuado¨? la sexualidad de un travesti ¿ es adecuada? ¿ y la de un gay o lesbiana ?


Respuesta:

Hola, amigos:
Gracias por su mensaje.
No es fácil responder a vuestras preguntas de un modo conveniente y convincente porque hay en juego concepciones basales muy complejas de desarrollar.
Por eso, copiándoles el estilo, voy a responder con preguntitas:
—¿Ustedes creen que todo el que "carece de otra chance" debe violar a un pibe, piba o mujer? ¿Ustedes, de estar en esa situación, lo harían?
—Si no se tiene "chance para ponerla", ¿hay que tirarse de un puente? ¿Un tipo, entonces, es un pene o no es nada?
—"Cuando existen personas sin chance para llevar una vida sexual más o menos adecuada", ¿la prostitución está justificada y es un bien social? En ese caso, ¿ustedes entregarían a sus hijas a la prostitución, o tienen que ser las hijas de otros, y no las de ustedes?
Espero sus respuestas con sumo interés.
Saludos,
Juan.


Responde cainonline:


No es facil responder a tus preguntas de un modo convincente porque hay en juego las concepciones basales que pertenecen a tus espectro de concepciones basales y como tus concepciones basales no son las nuestras, seguirémos con nuestro estilo de hacer PREGUNTAS y no ¨preguntitas¨(sic) La utilizacion de ¨preguntitas¨ y no PREGUNTAS implica subestimar la calidad de nuestras PREGUNTAS - lo cual nos conduciría a analizar el título de tu artículo : LOS PUTEROS -esto es quienes se encaman con PUTAS porque las PUTAS son PUTAS y los PUTEROS clientes de las PUTAS

Cuando introducís el vocablo ¨preguntitas¨ ( nos agrada la insidia deslizada en éste vocablo) ¿ no te parece algo carentes de sentido puesto que evitas conestar de manera directa jugas al chicaneo ?

Como no tenemos tus ¨concepciones basales¨ ( seguramente debes ser un heterosexual de filo izquierda, con los prejuicios del filo izquierdista) con las preguntas fuimos directamente al grano: si tu artículo apunta a desprestigiar a los PUTEROS, ¿no te parece una posición de caracter retrogrado porque directamente empalma con una crítica a las inclinaciones sexuales de las personas, lo cual te conduciría a linchar a travestis, lesbianas, gays y demás etceteras?

Desde tu posición de articulista simpatizante de los asambleistas antimineros ¿ pensás que tu maquinacion con respecto a los PUTEROS son de caracter universal y debe ser respetada aun cuando dejas entrever tu falta de acercamiento a un problema bastante complejo ?

¿ jugas con el chicanéo cuando por lo común te hacen preguntas que ponen en tela de juicio tu ¨razonamiento?

Antes de escribir PUTEROS ¿ diste una repasada a la historia de la humanidad hasta el punto de alcanzar a leer algunos artículos de wilhem reich y su investigaciones con respecto a la sexualidad?

En éste contexto, tu ¨preguntita¨( ji ji ji) con respecto a si entregaríamos a nuestras hijas para ser prostituidas ingresa a un cuadro bastante particular : el de obligarnos a pegarnos a tu línea.

No estamos en contra ni a favor de la prostitución.Porque para nosotros , no se trata de estar con dios o con el diablo.Y en un asunto de semejante naturaleza , las ¨concepciones basales ¨son una mascarada que oculta al prejuicioso, quien jamas alcanzará a observar el problema en toda su magnitud.

Estamos a favor de una sexualidad plena .Y estamos en contra de todo lo encargado de evitar , directa u indirectamente, alcanzar ese tipo de sexualidad.

Por supuesto, cuando introducis¨¿un tipo es un pene o no es nada?¨, subliminalmente decis: en todas las ¨preguntitas¨ flota éste hecho:la defensa de los PUTEROS.

Por esa razón, transformas las PREGUNTAS en ¨preguntitas¨ tal como cuando utilizas el calificativo- descalificador PUTEROS.

El caracter exacerbador de éste vocablo denuncia a una persona que desarrolla su ¨esplendente razonamiento¨desde una serie de prejuicio que le impiden encarar el tema evitando el ¨comun sense¨, porque el asunto lo trasciende.

Como tus elucubraciones no despegan del cliché psicobolche, creimos interesante hacerte las preguntas que hicimos.

Por cierto : no esperamos ansiosos tu respuesta que seguramente tendra el mismo perfil¨: el de la chicana obtenida de intrascendentes programas televisivos.

Volvemos a señalarlo : no estamos a favor ni en contra de la prostitución asi como no estamos a favor ni en contra de las explotaciones mineras. Debido a la complejidad de ambos problemas



Respuesta mía (final, por mi parte):


Algo que siempre digo y diré: hay que aprender a leer lo que dice el otro, y no lo que uno quiere. Escribí yo: "No es fácil responder a vuestras preguntas" (nótese: "preguntas"). "Voy a responder con preguntitas" (las mías). Que, en todo caso, luego del tema de Yupanqui del mismo título, al cual tenía en mente, no hubiera sido nada peyorativo.
Y aquí termino, porque lo que podía quedar claro, ha quedado claro. Porque después de no leer lo que digo, sino lo que quisieran que hubiera dicho, de acusarme de insidioso, de heterosexual prejuicioso, de que pretendo linchar a "travestis, lesbianas, gays y demás etceteras", de ignorar la historia de la humanidad, de psicobolche, de chicanero, de abrevar en intrascendentes programas televisivos (un dato al pasar: no tengo televisión), y tantos etcéteras, contestarles simplemente equivaldría a intentar mi defensa... de nada, de acusaciones tiradas al voleo, cosa que no voy a hacer.
Saludos,
Juan.
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De cainonline, final-final:
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Los calificativos de nuestra parte fueron el resultado del contenido total de tus ¨preguntitas¨ Lo que motivo las preguntas enviadas al principio, fue el hecho de querer aproximarnos a un punto desde donde se pudiera observar el problema ( si se puede llamar de ése modo) de la prostitucion de la forma más clara posible. Idéntico camino , el de observar con claridad, seguimos con otra gente y en otro ambito: el de las explotaciones mineras.
Para ello, elaboramos un articulo donde analizamos el funcionamiento estuctural de la UAC , el caracter de su planteo de naturaleza economicamente precapitalista y su relación con el entorno, el de cientos de personas encargadas de cortar rutas debido a la paranoia desatada por la UAC con referencia a la contaminación. La UAC reaccionó enviandonos un gorila, quién atacó en la calle al editor de nuestro sitio.
Continuamos pensando que el problema de las explotaciones mineras es un problema puramente económico.Y que el mismo deberia ser discutido teniendo en cuenta otros factores, independientes de los pautados por los asambleistas.
Creemos que tu articulo sobre la prostitución abrió un proceso de comunicación donde podría ingresar la posibilidad de plantearse una discusión descarnada del tema. Porque existen distintos hechos incidiendo en él. Y porque estos exigen ser analizados.
Gracias por haber respondido al mail anterior. Por supuesto, seguimos en contacto

Prostitución, trata, violencia, explotación



Culminaron el sábado en la Facultad de Filosofía y Letras las “Primeras Jornadas Nacionales Abolicionistas sobre Prostitución y Trata”. Se leyeron y discutieron más de cuarenta ponencias que abarcaron múltiples aspectos de la prostitución en sí y de su relación con las determinantes sociales, legales, políticas y éticas.
Sería muy útil poder hacer un punteo de todos esos temas, pero por su extensión este no es el lugar adecuado. Sólo quiero destacar cuál es la idea del abolicionismo y, a título de ejemplo, algunos de los planteos expuestos. La mirada abolicionista (a diferencia de la mirada prohibicionista o mirada reglamentarista) efectúa una crítica a la prostitución como fenómeno social, porque hace referencia a lo subyacente en esta temática, que es la subordinación y explotación sexual de la persona prostituida. Por tal motivo se considera a la persona involucrada una víctima de un acto de explotación, la cual no puede ser sancionada punitivamente pues no comete un delito.
Las Jornadas coincidieron con el 60º aniversario de la adopción por las Naciones Unidas de la Convención contra la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena, que prohíbe el establecimiento de prostíbulos y la reglamentación de la prostitución; plantea la prevención de la prostitución y la trata, la protección de las víctimas y el control de las agencias de empleo. Para ella, toda forma de explotación de la prostitución ajena es punible, sin importar el consentimiento de la víctima.
“Se trata —dijo el mensaje inaugural— de una Convención claramente abolicionista, que ha sido ratificada por nuestro país y se encuentra vigente, aunque no se respete, como lo demuestran la actual ley contra la trata de personas, la persecución de las personas en situación de prostitución a través de los Códigos Contravencionales y de Faltas, la proliferación de los prostíbulos bajo diversos nombres ante la mirada cómplice de los poderes públicos, la impunidad de los proxenetas, la promoción de la prostitución en medios de comunicación, publicidades, Internet, teléfonos celulares, propaganda callejera y algunas centrales de defensa de los trabajadores.”

Hemos retrocedido

Pero las Naciones Unidas, al sancionar el llamado Protocolo de Palermo, que es complementario de la Convención contra el Crimen Trasnacional Organizado y se refiere a la trata de personas, abre un espacio de trata legal: aquella en que no pudo probarse que la persona afectada no consintió su propia explotación. En estas condiciones, los proxenetas y los esclavistas se convierten en empresarios.. En él se inspira nuestra ley actual sobre ese tema, al exigir que se pruebe la falta de consentimiento de la víctima mayor de 18 años para que exista el delito de trata de personas.

La importancia de las palabras

Los nombres y las ideas de “sentido común” que se difunden por los medios masivos de comunicación crean la atmósfera ideológica y el imaginario que naturaliza la prostitución.
—Por ejemplo, la falacia de la “prostitución libremente escogida”: “ninguna prostituta es cogida libremente”, responden los abolicionistas de España.
—Llamar a la prostitución “trabajo”, que refuerza así la idea de que las mujeres deben estar al servicio de la sexualidad de los varones, la ofrece como una perspectiva laboral deseable y posible para las niñas, las adolescentes y las mujeres y les permite a los proxenetas y redes mafiosas adquirir el rol de empresarios legales..
—El nombre de “clientes” dado a los prostituidores: sin ellos (“puteros”, también debiera llamárselos) no hay prostitución.
—“Mujeres de vida alegre”, como todavía se persiste en llamar a las mujeres en situación de prostitución: “Siempre habrá sufrimiento corporal y psicológico y deterioro de la relación con el mundo externo. Es decir, afecta nocivamente todos los aspectos de su subjetividad, bajo permanentes sentimientos de asco y miedo. Teniendo en cuenta que el yo es ante todo corporal, el daño al cuerpo es un daño a la totalidad de la persona y será necesaria la asistencia hasta un fortalecimiento yoico que permita el cese de la práctica. Sin estas condiciones es imposible la elaboración de semejantes hechos traumáticos y también es dificultoso que puedan elaborar las fantasías depositadas en sus cuerpos por ellas mismas y por los otros: la familia, la sociedad, la cultura en general”. Es por eso —y por otras muchas razones que sería imposible abordar aquí— que resulta tan difícil salir del estado de prostitución, y no porque sea un lugar agradable y “alegre”.

Un llamamiento a los hombres

Se calcula que un 40% de los varones es prostituyente o putero. Las campañas para terminar con la violencia de la prostitución los tienen por destinatarios privilegiados (como la leyenda de la foto). Pero el 60% restante no debe mirar para el costado, como si esta herida que afecta a la totalidad de la humanidad no le concerniera, y que entre otras causas depende del dato de que entre el 70% y el 80% de las personas más pobres del mundo son mujeres, que ellas perciben el 10% de las remuneraciones mundiales, realizan las dos terceras partes del trabajo en el mundo y poseen el 1% de la propiedad mundial.
Prostitución, trata, explotación y violencia sexual y explotación económica se presuponen y van de la mano.

lunes, 30 de noviembre de 2009

La calandria

En la manzana que tengo frente a mi ventana, incrustada entre edificios de departamentos, hay una casa pituca, con un cuidado jardín al fondo. En el jardín hay unos pocos arbolitos, las consabidas plantas ornamentales y un frondoso pino. Y una calandria. La calandria, en esta época, se hace oír desde las cuatro de la mañana. Es fama que estos pájaros imitan el canto de otros pájaros, las voces de personas y los sonidos de su entorno. Pero esta inocente ave no tiene pájaros en el barrio cuyo reclamo pueda imitar, y a las cuatro de la mañana no hay, tampoco, otros sonidos. Se dirá que mi vecinita podría imitar el silencio, que mal no vendría a esa hora. Pero no: si pasa un colectivo, gracias a la calandria es como si volviera a pasar cuatro o cinco veces más.

La cosa se complica cuando hay tormenta: a los truenos me refiero. Entonces la calandria se afirma en la rama y empieza:


¡CHTRSTK GRRBOBOOOMM BOROM BOOOM BOM!

Le sale bien, pero queda exhausta, animalito 'e dios.

¡Gracias, San Antonio, por los dones concedidos!

Concordia, otra vez en la noticia. Ahora, las inundaciones. Siempre, mortalidad infantil, subalimentación, desocupación, exclusión, contaminación: familias que habitan sobre basurales, para las cuales la salud es una quimera. Todo perpetuado por el clientelismo más desaforado.

Sebastián Pittavino (Revista Panza Verde) escribía que, al cumplirse el último aniversario de San Antonio, patrono de la ciudad, el padre Johanas, de la catedral San Antonio de Padua, comentó:

"Todos los años, la memoria, la Fiesta de San Antonio, nos hace recordar que no estamos desprotegidos, que tenemos un Santo Patrono, al que por ahí le damos poca bolilla, poca importancia, pero que cuando valoramos su vida, nos damos cuenta que Concordia puede estar tranquila con este hombre extraordinario que Dios ha regalado a toda la humanidad".

Concordia puede estar tranquila. Y agradecida.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Picolotti sufrió un ataque de memoria

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La ex secretaria de Ambiente Romina Picolotti testificó ante el comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes del Parlamento canadiense, como parte de los debates del proyecto de ley con el que Ottawa busca ejercer un mayor control sobre las multinacionales canadienses que poseen minas en países en desarrollo. Durante su declaración, la ex secretaria, que ocupó el cargo de 2006 a 2008, dijo: “Yo y mi personal más cercano fuimos amenazados personal y físicamente tras nuestra intervención en el tema minero. Mis hijos fueron amenazados”. El objetivo de las amenazas —según Picolotti— era impedirle endurecer las normas medioambientales referentes a la explotación minera.
De Picolotti recuerdo su bochornosa huida para no enfrentar a los ambientalistas de La Rioja; los convenios de "colaboración para el desarrollo sostenible" con el secretario de minería Jorge Mayoral, que avalan la contaminación, y sus agachadas en el caso de la pastera Botnia, entre otras notorias claudicaciones de su cometido en Ambiente y Desarrollo Sustentable.
Lo que no recuerdo es su denuncia ante la Justicia, en su momento, de un hecho de tan extrema gravedad como las amenazas físicas a un funcionario y su familia para que no cumpla con las tareas para las cuales se comprometió bajo juramento.
Ella, que como secretaria fue funcional a los depredadores y contaminadores, ahora, en el llano, quiere reconvertirse en campeona —y mártir— de los ambientalistas.
A eso se llama querer caer siempre parada.

viernes, 13 de noviembre de 2009

"La Noche de los Museos"

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Otro invento para enajenados
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Tenemos a nuestro alcance, y gratis o por pocas monedas, placeres y satisfacciones sumamente gratificantes: por ejemplo, "La Noche de los Museos". ¡Qué agradable e interesante es no ir a los museos esa noche!
Ya sabés: a los museos, cualquier día, menos "La Noche de los Museos".

miércoles, 28 de octubre de 2009

La "delicadeza" de Maradona

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Soy de los que piensan que las expresiones de Maradona luego del partido con Uruguay son absurdas y desubicadas, propias de un individuo que no tiene el mínimo control de sus emociones e ignora lo que es inherente a cada ocasión y lo debido a la responsabilidad que asumió. Y no se diga que es porque Maradona "es de la villa, es Fiorito", y no un académico. ¡Por favor!: en Fiorito también hay gente centrada, además de que muchos jugadores de fútbol son también de una muy desfavorecida extracción social y no se expresan así, pese a haber tenido menos oportunidades que Maradona de pulirse. La diferencia reside en que Maradona se considera personalmente exceptuado de la generalidad de las obligaciones que tienen los mortales: cree que puede disparar sobre la gente, que puede manejar borracho o drogado y subir a la vereda y embestir a quienes por allí circulan, que puede ignorar sus obligaciones impositivas o de paternidad, que puede transar con todos los poderosos (Menem, Julio Grondona, Castro, "Clarín", De la Rúa, Chávez, Kirchner) y, a la vez, presentarse como un "rebelde" (¿?). Al fin, que puede regar de groserías al mundo entero sin límite alguno.

Pero con una agravante: "A los que no creían o no creyeron —con perdón de las damas—, que la chupen, que la sigan chupando", dice este trastornado. ¿Por qué "con perdón de las damas"? En el contexto de anormalidad que entraña que en una conferencia de prensa con periodistas de todo el orbe el expositor se entregue a procacidades y agresiones —que serían violentas aun en un reducido círculo privado—; cuando los muros que resguardan la buena educación y el respeto ya han sido pulverizados, ¿a qué viene delimitar este coto machista donde a las féminas se les colocan tampones en las orejitas? ¿A las damas se les va a perforar el tímpano por oír esas vulgaridades? ¿Lo que puede oír o decir un hombre no puede oírlo o decirlo una mujer? ¿Acaso con las mujeres que Maradona tiene comercio sexual (frase muy apropiada en su caso) no hay nada de eso de "chuparla", y esas damas desconocen de qué se trata? ¿"Chuparla", en el universo maradoniano, es una práctica reservada para varones? He aquí la “delicadeza” de Diego: asume la inconveniencia de decir lo que, de todos modos, dice; proclama su respeto por las “damas” en un terreno tan fútil que deja en claro lo declamatorio y formal de ese respeto.

Esta situación —así son los mecanismos de la mente—, a mí me disparó una comparación: María Seoane, en "La noche de los lápices", pone, como ejemplo de que no todos los miembros de las fuerzas "de seguridad" eran bestias asesinas, el caso del policía que en un centro de tortura y exterminio conducía con cuidado por los pasillos y escaleras a los jóvenes encapuchados, para que no se golpearan. El detalle que completa la escena es que los llevaba a que los maten. Maradona siempre ha exhibido desprecio no sólo por la integridad física sino además por la racionalidad de sus semejantes y, específicamente, en cuanto a las mujeres —por caso, aquellas que ha embarazado— tampoco su proceder se ha destacado por su nobleza... pero le preocupa que las “damas” oigan palabrotas, en un gesto que lo describe como portador del más rancio machismo.

Miren, estoy seguro —hasta donde se puede estar seguro respecto de las conductas humanas— que si María Seoane se ha expresado, ya sea pública o privadamente, sobre este episodio, ha sido para aprobar a Maradona: los dos tienen la misma (aberrante) estructura mental. Después de todo, ambos profesan la misma ideología.

Dolina y Maradona: ¡linda yunta!

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Alguien, con muy buena intención, sin duda, me escribe y reproduce con el título de “Otra opinión, digna de respeto igual que la tuya” el segundo comentario de Alejandro Dolina respecto de las torpes efusiones de Maradona en Montevideo. Me interesa focalizar no en estos argumentos de Dolina, enteramente similares a los que ha dado el coro de paniaguados (así como los míos, salvo en el aspecto del machismo, se parecen a los de otras voces críticas), sino en eso de que ambas opiniones son “dignas de respeto”.
Dolina es un empleado del gobierno de la provincia de Buenos Aires desde hace veintidós años. Quizá leyendo con el propósito de llegar a la médula de la cuestión no se repare en lo que acabo de escribir. Que precisamente es ese meollo: no dije “veintidós días”, ni “veintidós semanas”, ni “veintidós meses”. Dije “veintidós años”, durante los cuales quienes le pagaron y le pagan el sueldo a Dolina son los contribuyentes de la provincia, aunque él está al servicio, sobre todo en las esenciales, del peronismo gobernante en esa provincia. Quien ha escuchado su programa en distintas épocas y radios habrá notado que los anunciantes principales e infaltables son el Gobierno de la Provincia, el Banco Provincia, el Ministerio de Acción Social, Lotería de la Provincia y una cantidad de otros organismos públicos de la PBA —además de la propaganda que canaliza Télam—, a veces alternándose, a veces varios juntos.
A ver si queda claro: Dolina es un escriba, un amanuense. Dolina está pago desde hace veintidós años. ¿Saben el pago que he tenido yo?: no quiero desgranar un rosario de luchas, de sinsabores y angustias. Mientras, Dolina escribía sobre el “ángel gris”.
Así que no se puede decir que es una opinión “respetable como la mía”, porque yo no estoy rentado, y muchísimo menos, con dinero de gente —una parte de los contribuyentes— que no lo aportó voluntaria y conscientemente con ese fin. Yo, a Dolina y a sus opiniones no les tengo respeto, sino asco.
Dije que los argumentos de Dolina no difieren de los que ha dado el coro de paniaguados. Pero, ¡cómo son las cosas!: él, al principio, tuvo “un extravío” [sic], una postura crítica a Maradona. Después vira ciento ochenta grados tras un mensaje —dice Dolina— de una tal “Ingrid Hammer”, que se congratula porque no ha defendido al “monstruo”, lo cual lo lleva a recapacitar. ¡Fantástico, qué suerte, qué casualidad!: se llama “Ingrid Hammer”, y no Teófila González, por ejemplo. Conociendo el paño —que algo lo conozco, no soy tan caído del catre—, aunque ese envío pueda haber existido, es más factible que el mensaje que motivó el cambio de opinión haya sido este otro: “Arriba no cayó bien lo que dijiste. Fijate lo que está opinando toda la contra y vas a ver que esto no es joda. Sabés que no te molestamos muy seguido, así que tenés que volver sobre el asunto, pero de otra forma, ¿entendés?”.
Y resulta que esa medianoche alguien se toma el trabajo, sin saber lo que va a decir, de grabarlo, y al toque, de desgrabarlo y ponerlo en la web. ¡Qué lindo todo, qué fresco, que natural!
A Dolina no le niego ni inteligencia, ni cultura, ni ingenio, ni oficio. Pero en cuanto a ética, ¡por favor!, no me pongan en la misma bolsa que ese mercenario.

domingo, 18 de octubre de 2009

Dios es amor

Lucas, 19:
...
20 Vino otro, diciendo:
—Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo; porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste.
21 Entonces Él le dijo:
—Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; ¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses?
22 Respondió el aludido:
—Ni loco; ¿quién confiaría hoy en los bancos? Mirá, acá está la moneda; agarrala o dejala, y chaupinela.
23 Y dijo Él a los que estaban presentes:
—Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas.
24 El de la mina calentose:
—Pero, ¿por qué no venís y me la sacás vos, gonca?
25 Los otros dijeron:
—Señor, aquél ya tiene diez minas, o sea.
26 Respondiendo Él, les dijo:
—Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Digo, lo que no tiene; no, quiero decir, que si tiene poco... Ma’ sí: ustedes me trataron como me trataron... ¡sigan mamando!
27 Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí.
28 A los que no creían o no creyeron, con perdón de las damas, que la chupen, que la sigan chupando. Yo soy blanco o negro, gris no voy a ser en mi vida.
29 Entonces D’Elia, puesto en pie, le dijo:
—Señor: a Reutemann, que es blanco, no lo critican; a usted lo critican porque es negro y villero.
30 Dicho esto, iba adelante a cobrar su estipendio.

"La Santa Biblia" - Nuevo Testamento. Antigua versión de Casiodoro de Reina (1569), revisada por Cipriano de Valera (1602) - Revisión de 2009. Sociedades Bíblicas de la Iglesia Maradoniana.



jueves, 8 de octubre de 2009

Mercedes Sosa, náufraga en un mundo complejo

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La muerte de la cantante no daría para mayores análisis, si no fuera que hay muchas cosas en ella y en torno de ella que nos ayudan a comprendernos en nuestro —calamitoso— estado actual. En principio, hay que reconocer que en su voz honda, su escogido repertorio vistió de canciones durante décadas las luchas de diversos pueblos diseminados en el mundo hispanohablante. Pero de ahí a extrapolar su labor musical y transformar a la tucumana en un referente político y de conducta hay un trecho. Un trecho muy grande, por supuesto, pero, ¿para qué están los medios masivos de [des]información?: para hacer un matete, un revoltijo con todo e insuflarlo en las cabezas de la pobre gente. ¡Eh!: ¿por qué "pobre gente"? Porque me refiero a los impresionables, los que se dejan manipular, los que no le oponen a la intencionada perspectiva de los medios una mirada relacional, amplia; porque olvidan o recuerdan a impulsos de los que manejan la agenda y la opinión —sobre todo desde el ángulo emocional— de las masas.
Piense si usted falleciera (no lo tome a mal, es una hipótesis de trabajo) y recibiera el homenaje de Maradona, Pacho O'Donnell y los KK: ¡eso sí sería para morirse! Bueno, le pasó a Mercedes Sosa. Por supuesto que ella podría no tener la culpa: esos que he mencionado son hienas sin escrúpulos, y se colgarían de cualquiera que les proporcionara salvoconductos ante la opinión pública.

Cambia, todo cambia

La fama, el talento, son para cualquiera difíciles de llevar airosamente, y Mercedes tuvo además que lidiar con vaivenes de la fortuna y de la salud, y con presiones políticas y comerciales que la tironearon en direcciones antagónicas. Ella, que nació pobre, hizo con los años muy buena plata. Y se mareó. Completamente. El deslumbramiento que experimentó al disfrutar los placeres de la "buen vida" burguesa ha quedado registrados en declaraciones de una puerilidad conmovedora. Como cuando alardeaba de sus autos: "En Madrid, tenía un Ford Fiesta, después me compré un Peugeot 505 último modelo. Uno de los primeros que entró a España. Después, pero dos años después, el auto empezó a conocerse allá..." [¡vanagloriarse de tener un auto "exclusivo": pobrecita!]. "Mi pasión siempre fueron los autos. Soy medio fierrera, ¿sabe? Me gustan y adoro la velocidad. Tengo un Audi A6, que ahora está en venta, y un Volvo S80. ¿Los conoce? [...] Ciento ochenta levanté el otro día. Entrábamos en una autopista, en Córdoba, y le pedí a Fabián que me dejara manejar un rato. 'Un ratito, mamá, ¿eh?'. Anduve setenta kilómetros y empecé a acelerar. El Audi es un auto que no tiene cordura. Si usted pone el pie en el acelerador, el auto vuela... De pronto, tal vez por un pozo, pegamos un salto. Le cuento que no tuve miedo por mí, pero bajé la velocidad: empezó a dolerme la cintura, además ya había que disminuir. Entrábamos a Oncativo...". Si usted piensa que los que van a 180 en la vía pública son unos piolas bárbaros, ahí tiene un elemento más para admirarla. Si no, diga de ella lo mismo que dice de los otros que hacen eso.
Y esta otra efusión: "Mercedes está en el living de su casa. Un amplísimo ambiente, pura luz, sobre la avenida Carlos Pellegrini, que tiene algo de museo americanista, con collares de la cultura maya, pipas antiguas, tapices precolombinos. 'Si va a hablar de mi casa, le pido que no diga que tiene toques barrocos, como se dijo. Lo barroco me suena a cachivache, y ésta es una casa llena de obras de arte'".

Una diferencia inconciliable con Macri

Any Ventura la entrevistó el 26/6/03: "¿Por quién vas a votar?". Mercedes Sosa: "Por Macri, por supuesto. Lo único malo es que él es de Boca y io soy de Yíver, y eso es difícil de coincidir".
Dice Pacho O'Donnell en "La Nación": "Mercedes Sosa fue una artista de convicciones y además consideraba que debía ser leal a esas convicciones durante toda su vida. Ella fue afiliada al Partido Comunista, integró un grupo musical que se propuso renovar la música nacional dándole un contenido social a sus letras, tomó partido, posiciones a veces difíciles y riesgosas". Pero Rodolfo Braceli lo contradice: "No pertenezco al partido, no tengo el carnet, pero soy de izquierda, soy comunista", cuenta que le dijo la tucumana. Y el publicista explica la adhesión de ella a la postulación de Macri "tal vez empujada por un hecho muy íntimo y personal que es apoyar el presente y el futuro de su único hijo que trabaja con Macri desde hace un año, y esto ya es de dominio público. Pero, bueno, estas son cosas personales de cada cual". Curiosamente, Telerman emplea el mismo argumento: "A mí no me sorprendió el apoyo de Mercedes Sosa a Macri porque un chico judío como yo no puede hacer otra cosa que alabar a las madres que toman decisiones pensando en sus hijos. El hijo de Mercedes, Fabián Matus, a quien le tengo una particular estima personal, viene trabajando con Macri desde hace un año. No me extraña (el apoyo) porque es una de las cosas que mejor habla de Mercedes Sosa, porque, como bien dice la hermosa chacarera que ella misma canta: 'Sólo el cariño de madre, ése sí es verdad'".
Hay dos ideas en lo anterior que no comparto. Una, que las posturas políticas más trascendentes puedan ser valoradas en el marco de la esfera "personal": ¿cuáles serían entonces las decisiones políticas? La segunda, que una mujer, si es madre, ya carece de voluntad propia. Si es comunista, por ejemplo, y el hijo "le sale" nazi, como buena madre tiene que hacerse nazi. ¡Un delirio!
En cambio Mercedes Sosa justificó su determinación en el propósito de usar las facilidades que otorga la democracia: "A mí me llamó la atención todo el revuelo que se armó por mi apoyo a Macri y me molestó porque muchos de nosotros luchamos durante muchos años para tener democracia y poder votar a quien queremos, pero pareciera que aún con democracia algunos siguen incentivando el odio por las decisiones que uno toma", aseguró.
Soy sincero: releo los párrafos anteriores (seleccionados de entre muchos similares) y tengo la certeza de que los opinantes y yo no pertenecemos al mismo planeta. O, más bien, que yo no soy terráqueo y ellos sí, porque sintonizan muy bien con las mayorías.

Velatorios, homenajes, misas y otros aquelarres

El apoyo a Macri y las frivolidades indecorosas de MS no fueron los únicos traspiés que empañaron su trayectoria "de izquierda". Tras el fusilamiento de tres ciudadanos cubanos en abril de 2003, ella declaró: "Luego de ese lamentable hecho yo dije 'hasta aquí llegó mi amor' con la Cuba actual. Yo luché mucho por Fidel, tanto en Cuba como en Miami y en el resto del mundo, pero creo que llegó el tiempo de pensar en que no hay que aceptar todo porque si no vamos a caer en una dictadura". Cualquiera pensaría que un partido de izquierda decente no silenciaría estas cuestiones, sino que aprovecharía para categorizarlas de manera que fueran provechosas para el crecimiento de la conciencia de sus seguidores y de las masas. Y tendría mucha razón, siempre refiriéndose a un partido honesto. El Partido Comunista Argentino, en cambio, zanjó esas espinosas cuestiones con el silencio. Esto fue lo que publicó en su página web, además de la conocida carta (esta sí, enteramente personal) de los familiares de MS:


Lo cual, por cierto, no impidió que grupos de jóvenes ondearan en el cementerio las banderas del Partido Comunista, mientras se decía la misa de cuerpo presente o se cantaban chacareras. O sea: una fiesta muy linda y para todos los gustos, como que Jorge Rouillon, en el diario de los Mitre —extremaunción del padre Farinello y misa mediantes— también aprovechó para sacar una chuleta del cadáver y titular su nota "Mercedes Sosa y su encuentro con Dios".
Decía Borges: "No hay nada como la muerte para mejorar a la gente". Pero a MS no le hacía falta: es tan nuestra que sus resbalones pueden ser vistos por sus connacionales con admiración. Una admiración descarriada, claro.
De verdad, es todo tan argento que nada mejor que dejarle las palabras finales al más cabal paradigma de la argentinidad: Maradona recordó en el Congreso que la relación que tejió con la cantante fue "siempre de buena leche, prácticamente de madre". Y siguió: "Cuando me veía mal decía: 'Dieguito, cuidate'. Cuando me veía bien, 'qué bien estás' ", abundó, poniendo así de manifiesto no sólo la profundidad de la relación sino, además, la de los diálogos que sostenían. Y remató: "Ninguna otra mujer tiene ovarios como para cantar lo que cantaba ella".
Un Maradona auténtico.

miércoles, 7 de octubre de 2009

¡Magdalena rompió el idiotómetro!

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El reforzado. Porque el estándar lo había hecho saltar tantas veces que hicieron uno especial para ella, montado en hormigón armado, con tensores de acero de 1” y amortiguadores antisísmicos. Fue inútil.
Pero antes de ir a su última hazaña es bueno repasar la biografía de Magdalena Ruiz Guiñazú, quien tiene una larga (y a todas luces, excesiva) trayectoria periodística, como que se inició en esas lides en 1954. En sus comienzos tuvo algunas discontinuidades, debidas a la crianza de sus cuatro hijos, hasta que en 1972, de la mano de Bernardo Neustadt, inició una etapa de intensa actividad que dura hasta hoy.
En las biografías que se pueden encontrar en sitios de internet (Wikipedia, Netizen) figuran los numerosos premios que ha cosechado y algunos otros datos aún más sorprendentes. Por ejemplo, que es miembro de número de la Academia Nacional de Periodismo, y en el sitio web de ésta aparece una semblanza biográfica de Magdalena que en dieciséis cortas líneas ostenta treinta y dos errores, entre ortográficos, gramaticales y pifias al citar nombres propios. Por ejemplo, lider, Martin Fierro (dos veces), desaparicion, republica (dos veces), asociacion, huesped. Si las erratas se atribuyeran a la Academia, la conclusión sería que “tal para cual”: como son brutos, es lógico que otorguen un sillón a un igual. Pero usted dirá que los de la Academia no deben de tener la culpa, que la síntesis biográfica —dado el grado de encarnizamiento con el idioma— la debe de haber escrito ella misma. Y eso es muy probable, pero, ¿no tienen a nadie que revise lo que insertan en su página? ¿Publican cualquier bestialidad?
En los sitios mencionados destacan que MRG habla cuatro idiomas: español, inglés, francés e italiano. Los tres últimos, puede ser. Pero el castellano apenas lo chapurrea, ya que ante los micrófonos lanza, tan fresca, “habitastes”, “vivistes”, “sindrome”, “una cosa que me pareció fantástico”, “han pedido de que no se haga el acto”, y, por supuesto, el infaltable “no se escucha bien”, entre otras infinitas resbaladas.

Acerca de la “supina ignorancia”
Imagino que mucha gente, ante esta crítica, podría llegar a decir que no es para tanto, que todo el mundo se expresa así. Lo cual es cierto, sobre todo si corregimos: casi todo el mundo. Y ese “casi todo el mundo” se nutre de conocimientos en los medios masivos de comunicación, así que eso explica el fenómeno. Pero el argumento no es válido para los periodistas, porque ellos están en contacto directo con la fuente de información, y muchas veces tienen ocasión de alternar con expertos en los distintos temas. Por lo tanto, ser difusores de brutalidades es producto de una elección. O de “ignorancia supina”, expresión que describe la situación de quien, por negligencia, se queda echado cuando tiene a su alcance acceder al saber con sólo levantarse de su poltrona. ¿Qué decir, si no —usted los habrá visto en TV— de los movileros que con el enorme cartel de la marquesina del INDEC a la vista hablan del “Instituto (...) de Estadísticas y Censos”? ¿O, al ladito de la chapa que enuncia su nombre, dicen que transmiten desde la “Plaza de los Dos Congresos”? Magdalena no es movilera, pero en ella esas mismas expresiones, u otras tales como “el ANSES” o “Monumento a los Españoles” son el reflejo de una ignorancia supina, así como aquella vez que felicitó a la ganadora de un campeonato de ortografía, y tras hablar largamente y maravillarse de que hubiera sabido escribir “áureo” (¿?) le espetó: “¿Así que vas a ser médica? ¡Escribirás con letra que se entienda...!”. Ortografía, caligrafía... ¡segual!

Magdalena, ¡cumbre!
Tanto esforzarse en ser bruta, y maleducada y cortante con los entrevistados con quienes disiente (postura que muchos confunden con un estilo de periodismo incisivo), nuestra heroína ha alcanzado la gloria transponiendo el listón a una altura difícil de superar. Pero antes de contar ese episodio (de hace varios días, pero que merece ser rescatado), hay que recordar el extraño discurso con el cual le dedicó su último Martín Fierro a la presidenta: allí intentó, muy jacarandosa y satisfecha de sí misma, un retruécano en réplica a uno de los excesos verbales habituales en Cristina (aquello del “fusilamiento mediático”): "Hay palabras que hay que decir y otras que no. Y en democracia la palabra fusilamiento ¡no se pronuncia! Y que la palabra mediático es imprescindible en toda democracia", enfatizó MRG, dejándome la incertidumbre sobre qué significado le atribuiría en su pensamiento a esos desatinos. Es que las agudezas verbales son para quienes poseen coherencia mental y dominio del idioma, de los cuales ella carece.
Y ahora, sí, llegamos a su récord: Magdalena le contaba a Rodríguez Larreta la pavorosa situación de una madre de varios hijos que a causa de sucesivas malas praxis en el Hospital Durand debió padecer la amputación de brazos y piernas. El jefe de gabinete porteño trataba con prudencia de hacerle notar que conocía el tema, puesto que se habían contactado con la mujer y la estaban ayudando. Pero Magdalena no lo escuchaba, según su costumbre, o quería demostrar su preocupación a despecho de que evidentemente ya era redundante. Así que, imparable, abundaba en las penurias de la pobre señora, hasta que lanzó su argumento final: “¡Esta mujer no puede ni siquiera lavarse las manos sola!”.
Ni los pieses, Magdalena: ¡ni los pieses!

jueves, 1 de octubre de 2009

"Peronismo auténtico", burocracia y Kraft-Terrabusi

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El Movimiento Peronista Auténtico ha expelido un comunicado titulado “Con los trabajadores y contra las burocracias”: desde el mismo título, un derroche de irracionalidad —a sabiendas de que nunca les va a escasear y de que es una merca de enorme demanda—, pero también un texto pródigo en las bajezas que caracterizan a “los del palo” (y, cuanto más auténticos, peor).
Desde el título, porque, ¿cómo alguien podría ser un “peronista auténtico” y a la vez estar en contra de la burocracia sindical, que fue la creación a la cual Perón le asignó prioridad desde 1943, y que desde entonces se ha asegurado la defensa a ultranza del peronismo y es clave, no sólo para la domesticación y represión del movimiento obrero, sino para alimentar la “caja” que financia tantas iniquidades y peculados?
En ese comunicado, las fotos de Perón y Evita presidiendo un texto que dice estar “contra las burocracias” son un cachetazo a la memoria y la inteligencia de los trabajadores. Cuando Perón fue electo presidente en el ’46 Evita tomó la posta de reclutar en cada sindicato y en cada taller a los especímenes más lúmpenes, trepadores y coaccionables para darles las representaciones gremiales, a sabiendas de que esos jamás se iban a exponer, con algún gesto digno, a que el gobierno y la patronal les soltaran la mano, con la consiguiente pérdida de sus prebendas y privilegios. Y ahí siguen, hasta ahora, bajo el paraguas del peronismo y en simbiosis con él. En el terreno sindical fue donde Evita pudo llegar hasta el fin en su propósito de “no dejar un solo ladrillo que no sea peronista”. La burocracia, por ende, es la hija de Perón y Evita, pero, al menos, una hija agradecida: no hay más que tomar nota de los comunicados y afiches que emite en cada aniversario significativo de la pareja, o entrar en los sindicatos y ver los bustos y retratos que presiden todos sus ámbitos (no sé si usted se ha fijado en ese “detalle”).
Al título le sigue la cita de Cooke, que bate récords en lo empalagosa y hueca, pero es bueno recordar que JWC cultivó preferentemente la pirotecnia literaria, aunque, como sabemos, su palabrería comeniñoscrudos tenía como corolario invariable el “sí, Mi Jefe” (así escrito por él), o sea la subordinación a Perón. Al mismo Perón que no tuvo otro norte político durante toda su vida que la derrota de la clase trabajadora.
El comunicado repudia luego la intervención puramente retórica y tardía de la CGT y la CTA en el conflicto, o sea, les achaca exactamente lo mismo que podría reprochárseles a ellos mismos, a quienes no se les vio el pelo a lo largo de un conflicto de más de cuarenta días y ni siquiera en la marcha del lunes 28.
Aparte de todo lo consignado, que, como queda dicho, es el reverso exacto de la verdad, el comunicado desnuda al final el rencor que consume a sus autores, cuando dice que “los trabajadores argentinos saben que están librados a sus propias fuerzas. Saben que nada pueden esperar de la clase política (incluidos los partidos y agrupaciones de izquierda)”. Mi experiencia de muchos años a esta parte es que todas las luchas antiburocráticas y horizontales de los trabajadores han contado con la solidaridad, la difusión y el acompañamiento de la izquierda, enfrentando a las patotas peronistas, la policía y la patronal, la Santa Alianza que viene desde el ’43.
Pero en algo estoy de acuerdo con estos “auténticos peronistas”, y es cuando concluyen: “En este marco los trabajadores argentinos no necesitan que los halaguen, que les dediquen discursos enternecedores repletos de buenas intenciones con resplandores de fuegos artificiales tremendistas, ni mucho menos tardías y oportunistas solidaridades”.
Los traicionó la mala conciencia: uno de esos fallidos que hacen historia.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Primavera en la Grecia clásica


Dice André Bonnard en Civilización griega (Sudamericana, Buenos Aires, 1970), que aun en el período de esplendor cultural en que florecieron sus más altas expresiones artísticas y culturales, Atenas, “la Hélade de la Hélade”, siguió manteniendo y cultivando supersticiones y costumbres groseras y crueles que ilustran la complejidad desconcertante del concepto de civilización. Y, entre otros, da este ejemplo:
“Año tras año, a fin de asegurar el retorno de la primavera —pues los primitivos temen siempre que olvide suceder al invierno—, Atenas celebraba con solemne pompa las bodas de Dionisos, el dios cabrío o toro, con la ‘reina’ de la ciudad, esposa del primer magistrado, o arconte rey. Se abría para la ocasión un templo de la campaña ática, clausurado durante el resto del año. Conducido por sus autoridades democráticamente elegidas, el pueblo acudía en procesión a buscar una vieja estatua de madera del dios, y la transportaba en medio de cánticos a la casa del ‘rey’, para que pasara la noche en el lecho de la ‘reina’. (Esta princesa debía ser ciudadana ateniense por nacimiento, y haberse desposado virgen con su esposo, el magistrado.) El matrimonio de la primera dama de Atenas y el dios —matrimonio consumado, no ya meramente simbólico, según indica la palabra griega que lo designaba— aseguraría la fertilidad de los campos, las viñas y los huertos, la fecundidad de los rebaños y de las familias.”
Me da vueltas en la cabeza esta “consumación”. Qué lo tiró, che.

sábado, 19 de septiembre de 2009

¿Julio López es peronista? ¿Julio López está secuestrado?


Las dudas son válidas porque quienes participamos de la marcha y acto de ayer por la aparición de Julio no pudimos encontrar un solo indicio de que los peronistas sientan preocupación por este tema y lo asuman como propio.
¿Por qué el gobierno —peronista, también, como López, y “de los derechos humanos” (para más datos)— no se pone al frente de una gran movilización nacional que acorrale políticamente a los partidarios del genocidio y fuerce a los investigadores y a la fiscalía a actuar diligentemente para esclarecer el hecho? Al contrario de eso, adopta una actitud huidiza, y los peronistas mismos parecen hacer lo posible por olvidar esta cuestión escabrosa.
Los estribillos que coreaba la gente y los volantes de las organizaciones participantes lanzaban una pregunta recurrente: ¿Dónde está Julio López? Y yo la compartía, por supuesto, pero miraba a mi alrededor y me preguntaba también: ¿Dónde está el peronismo? ¿Dónde está la CGT? ¿Dónde está la CTA? ¿Dónde está D’Elia, tan raudo otras veces para llegar a la Plaza? ¿Dónde están los que hace tres días fueron enfardados en decenas de colectivos y combis para copar los aledaños del Congreso mientras la Cámara de Diputados trataba la Ley de Medios Audiovisuales?
El peronismo, con Julio López, no hace sino repetir sus virajes en relación con las víctimas de la represión: puede ser el victimario, como cuando los acusaba de “infiltrados” y “marxistas” y propugnaba “eliminarlos uno a uno” (Perón), o puede jactarse de que la mayoría de los muertos por la dictadura fueron peronistas, si eso da rédito, o puede barrerlos debajo de la alfombra.
Como a López.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

El corazón es un cazador solitario

Carson McCullers, muy pocos años antes de publicar “El corazón es un cazador solitario”.

Acabo de leer —más vale tarde...— “El corazón es un cazador solitario”, una novela publicada por la autora en 1940, cuando tenía veintitrés años. Y si sorprende en ella la potencia literaria, lo que verdaderamente asombra es la madurez política. Vaya como ejemplo la siguiente escena:
El doctor Copeland, un médico negro —una rareza en el sur de Estados Unidos, en los años previos a la Segunda Guerra—, reúne en su casa de Georgia a sus pacientes el día de Navidad. Su propósito es aprovechar el festejo para insistirles en lo que siempre les predica en sus visitas. Escribe McCullers:
“¿Y qué iba a decir? El miedo oprimió su garganta. La habitación estaba a la espera. A una señal de John Roberts todos los ruidos se acallaron.
“—Pueblo mío —comenzó a decir el doctor Copeland con la mente en blanco. Se produjo una pausa. De súbito las palabras acudieron a su boca—. Este es el decimonoveno año que nos reunimos en esta habitación para celebrar el día de Navidad. Cuando nuestra raza oyó hablar por primera vez del nombre de Jesucristo, fue en tiempos oscuros. Mis hermanos eran vendidos como esclavos en esta ciudad, en la plaza de la corte de justicia. Desde entonces hemos oído y relatado la historia de Su vida más veces de lo que podemos imaginamos. Por lo tanto, hoy contaremos una historia diferente.”
Les habla, entonces, de su situación, en la cual la mayoría están confinados a tareas secundarias o bestiales. Les explica de dónde proviene la riqueza que vuelve a los privilegiados desdeñosos y prepotentes. Con palabras simples les expone la teoría marxista del valor. Y, enseguida, desnuda la situación de los asalariados y en particular de los negros en el sistema imperante.
“Pero no estamos solos en esta esclavitud —dice—. Hay millones más en el mundo entero, de todos los colores, razas y credos. Debemos recordar esto. Hay muchos de nuestra raza que odian a los pobres de raza blanca [...]. Ese odio es un gran mal y de él no puede surgir nada bueno. Debemos recordar las palabras de Karl Marx y ver la verdad a la luz de sus enseñanzas. La injusticia y el desamparo deben unimos, no separamos. Recordemos que nosotros damos valor a las cosas de esta tierra con nuestro trabajo. Debemos conservar en nuestros corazones estas verdades básicas de Karl Marx y no olvidarlas nunca”.
Al calor de sus propias palabras, el amor por los suyos y la convicción del doctor Copeland crecen, y terminan estallando en esta arenga:
“¡Miembros de la raza negra! En nosotros están todas las riquezas de la mente y el alma humana. Ofrecemos el más preciado de todos los dones. Pero nuestra contribución es rechazada con desprecio y malevolencia. Nuestra ofrenda es arrojada al lodo y desperdiciada. Se nos obliga a ejecutar trabajos más inútiles que los de las bestias. ¡Negros! ¡Debemos levantarnos y unirnos! ¡Debemos ser libres!”
Pero en la habitación surge un creciente murmullo. La histeria cunde, retumban los gemidos y los gritos:
“—¡Sálvanos!
“—¡Dios Todopoderoso! ¡Sácanos de este valle de la muerte!
“—¡Aleluya! ¡Sálvanos, Señor!”

Así es la realidad: indócil. Ya lo sabía esta chiquilla de veinte años, de un pueblo perdido en el sur de Estados Unidos.
A ella —y a nosotros— “le tocaron, como a todos los hombres, tiempos difíciles”: Borges.

El peronismo le ha igualado la marca al estalinismo

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Van ya sesenta y seis años desde que el peronismo comenzó a implementar el más invariable de sus objetivos políticos: castrar a la clase trabajadora. Sesenta y seis años en que, gracias a ello, los explotadores han podido concretar las políticas que les favorecieran y todos los cambios de hegemonías y de modelos de acumulación que se les han antojado. Cuando les ha convenido, tirando migajas; cuando no, tirando gente al mar. El peronismo le ha igualado la marca al estalinismo (1923-1989), pero es imperioso que no la supere: por los que se mueren de hambre y desatención en un país rico como el nuestro, y por los que sobreviven en un simulacro de vida —en una no-vida—, durando a gatas sin perspectivas y sin alegría.
Claro que esta permanencia no es un logro sólo de los peronistas. Si la ideología y los íconos peronistas sobreviven es también porque son permanentemente avalados por los que dicen no serlo (de todas las extracciones: radicales, pecés, ‘progresistas’ y chupamedias varios), pero quién sabe sobre la base de qué cálculos, ruindades o desmemorias fundamentan sus críticas a las formas concretas que asume el peronismo en sus pasos por el gobierno diciendo “estos no son peronistas”, o “si Perón viviera a estos los saca a patadas”. Y esto último es cierto, pero no en el sentido que lo dicen: los sacaría a patadas para poner de ministro del Interior a López Rega, de jefe de policía a Villar y de ministro de Educación a Ivanissevich, entre otros crápulas de su confianza. Probablemente, de los que están hoy los únicos que merecerían su plena aprobación serían Aníbal Fernández y De Vido. Y apreciaría también a Cristóbal López y Lázaro Báez, sin dejar de añorar a sus manos derechas en los “negocios”, Jorge Antonio y Miranda.
Es desolador: ¡sesenta y seis años pulverizando los anhelos y la dignidad de los más indefensos!
De sobra para saber qué es lo que les gusta a los que quieren que esto continúe.

viernes, 14 de agosto de 2009

Un cuento de Feinmann “el bueno”

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El filósofo oficial junto al gremialista oficial.

La [pen]última babosada de Feinmann

Ni siquiera, tampoco, la penúltima: seguro que desde ésta ha agregado muchas más. Se trata del cuento —en todos los sentidos de la palabra— La última invasión de Buenos Aires, publicado en “Página 12” y reproducido en los infinitos sitios de internet, revistas, boletines y pasquines peronistas que, con generosidad inconsulta, costeamos con nuestro bolsillo. La historia es ésta: en un futuro próximo (mayo de 2014) “los negros” del conurbano, hartos de miseria y atropellos, invaden la ciudad de Buenos Aires, no con intenciones revolucionarias —eso acarrearía a nuestro filósofo el compromiso de señalar qué cambios pretenden, y que ideología los inspira y organiza— sino con el sano propósito de matar a los hombres, comerse a los niños y violar a las damas, las cuales predisfrutan esas atenciones con “sonrisa sensual, profana, prostibularia y gozosa”. En este punto, el lector se preguntará por “las negras” del conurbano y qué pito tocan en la historia de Feinmann. Pues bien, no han sido olvidadas, claro que en un sentido peronista, o sea el que marcó la compañera Evita: acompañan, sin manifestar objetivos propios. Salvo, por supuesto, en el más obvio de los estereotipos machistas:

Otros varones son destripados por turbas de mujeres rabiosas, que no sólo cortan sus penes sino que los injurian al reírse de sus dimensiones, al exclamar: “El de mi negro le saca medio metro a esta porquería”.

En el cuento, algunos ejemplares de la intelligentsia porteña y comunicadores mediáticos, a quienes Feinmann es desafecto, aparecen con el nombre levemente cambiado (“Sebrela”, por Sebreli, y así) repudiando la invasión y llamando a combatirla: sobre ellos cae la justicia poética. En contraste, otros personajes adoptan una posición favorable al sanguinario motín, y éstos reciben las honras ficcionales del autor: Verbitsky y Wainfeld (amigos y “del palo”); Osvaldo Bayer —que no se queje ahora, se lo ha buscado largamente—; el jefe del Ejército (y el Ejército, en sí); Norberto Galasso, y el propio Feinmann. Veamos lo referente al “Ejército” [sic, “Ejército”, no “Fuerzas Armadas”: para nada casual]:

El ministro de Defensa se comunica con el jefe del Ejército, general Bustos. "General, aquí el ministro de Defensa." "Lo escucho, señor ministro." "Avanza una turba subversiva sobre nuestra ciudad. Prepare a sus hombres y salga a reprimirla. Tiren a matar. Sin contemplaciones, general. No quiero prisioneros, entiende." El general Bustos responde: "Disculpe, señor ministro, pero el Ejército Argentino ya hizo eso una vez. No lo va a hacer de nuevo. Sé que ustedes, durante los últimos tres años, han reconocido esa guerra sucia. Pero nosotros no. Creemos que en ella se enlodó el honor del Ejército. Entiéndame bien: un ejército no está para fusilar hambrientos. Está para la defensa nacional del territorio. Para luchar contra otro ejército que intente atacarnos. Esos hambrientos no los creamos nosotros. Son obra de ustedes y ustedes se enriquecieron con el hambre de esos miserables. Hágase cargo, señor ministro. Mientras yo sea comandante en jefe del Ejército no voy a ensuciar a mis soldados para defender los intereses de los poderosos. Buenas tardes". Cuelga el teléfono y el ministro de Defensa monta en cólera: "¡Todo esto se debe a la prédica subversiva de esa monstruosa marxista y, para colmo, mujer! ¡Esa montonera de Nilda Guerré! ¡Nos quedamos sin Ejército! ¡Los avivó a esos pelotudos! ¡Siempre nos hicieron la tarea sucia! ¡Esa puta, comunista, montonera polleruda los volvió inservibles! ¡Democráticos! ¿A qué enfermo se le ocurrió poner a una mina al frente del Ejército, por Satanás!".

Creo que todo el párrafo —y todo el cuento— es para ponerlo en un cuadrito presidido por el retrato del filósofo oficial, pero a causa de esa jodida afición por la redundancia que padezco rescato dos frases: “el Ejército Argentino ya hizo eso [“fusilar hambrientos”] una vez” (¿una vez?), y “¡Nos quedamos sin Ejército! ¡Los avivó a esos pelotudos!” [refiriéndose a Nilda Garré, “Guerré”, en el cuento], o sea que el rol que el Ejército ha cumplido y cumple en el país —y en todo el mundo (¿o no?)—, fue porque los milicos no estaban “avivados”.
Un compendio de ideología peronista.

jueves, 13 de agosto de 2009

Ya no corre más el "¡sálvese quien pueda!"


Son las 21.10 de un día laborable. En la estación Once de la línea H de subterráneos unas pocas personas esperan el tren que viene desde Caseros, la otra cabecera, y luego parte en sentido contrario desde el mismo andén. Llega el tren, también con pocos pasajeros: los que se aprestan a bajar son unos seis o siete por puerta, el doble, más o menos, de los que esperan subir. En este punto conviene aclarar que la formación no puede partir de inmediato, como en una estación intermedia, sino que, mínimamente, el conductor debe desactivar y cerrar el puesto de conducción que ha utilizado para venir, recorrer la distancia de cuatro vagones —el largo del convoy—, y abrir y activar el puesto de la otra punta para estar en condiciones de ponerla en marcha.
Sin embargo, los que van a viajar —más que con impaciencia, con odio hacia esos bultos que les impiden abordar el vagón de inmediato— se colocan frente a las puertas de los vagones, dejando apenas un resquicio por donde los que bajan tienen que pasar de a uno y de perfil. Una mujer —unos treinta años— considera que ya ha tenido demasiada paciencia y que no va a soportar la afrenta de esperar otros ocho segundos a que terminen de bajar todos y, atropellando, se mete en el vagón: en ese vagón donde hay cuatro o cinco asientos libres para cada uno de los que van a subir.
Digo, hasta se pueden comprender los forcejeos en las puertas de los trenes entre los que bajan y los que suben cuando el viaje dura cincuenta minutos, no hay asientos para todos e incluso el vagón va tan lleno que si uno no se apura a subir capaz que se queda sin abordar. Pero la escena que relato —y que cualquiera puede observar en circunstancias similares— revela hasta qué punto en nuestra sociedad el “¡sálvese quien pueda!” ha ido deslizándose a un “¡cáguese en quien pueda!”, lo cual redunda en que nos hacemos penosa la vida unos a otros sin la justificación, siquiera, de que sacamos ventaja de ello. Y eso se encuadra dentro de la definición de Carlo Cipolla de la persona estúpida, que es la que “causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio”. A lo cual se debe agregar que, como diría el finado Kant, las acciones que dentro de una sociedad no puedan instituirse como leyes generales, aunque deparen un beneficio inmediato pronto se vuelven en contra de sus autores: el que a hierro mata...
La civilización es un logro que, aun con sus muchas imperfecciones, es en sí un monumento a la inteligencia del homo sapiens: ha posibilitado una vida más grata y segura para un amplio grupo de miembros de nuestra especie y, consiguientemente, el despliegue de las capacidades humanas. Los argentinos estamos involucionando: hacernos la vida más difícil unos a otros es de poco inteligentes.