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lunes, 19 de octubre de 2020

 Tacones no tan lejanos

El taco alto, signo de la cultura dominante

William Rossi, autor de la biblia sobre el fetichismo del calzado masculino, “La vida sexual del pie y el zapato” (1989), nos cuenta lo importantes que son los zapatos incapacitantes para los hombres, al declarar que "los hombres aún no están seguros de si el  mayor  de  todos  los inventos fue la rueda  o el taco alto” (Rossi, 1989, p. 119). Rossi —como otros fetichistas de los pies, desde diseñadores de moda hasta hombres habitués de burdeles y consumidores de pornografía— es muy consciente de que el zapato de tacón es un instrumento de tortura para las mujeres. Como dice Rossi, "el taco alto no tiene ningún sentido práctico. No tiene valor funcional ni utilitario. Es un accesorio antinatural en un zapato. Hace que estar de pie y caminar sea precario y agotador. Es un peligro para la seguridad. Se lo culpa de una serie de enfermedades pédicas y corporales" (1989, p. 119). Pero para los fetichistas de los pies, como veremos en este capítulo, el daño y el dolor son partes cruciales de la excitación sexual que obtienen de su obsesión. Observe el papel que el interés sexual de los hombres en el pie femenino deformado y discapacitado ha jugado en la creación y el mantenimiento de la venda de pies china; en esa práctica característica de la cultura occidental supuestamente intelectual, el ballet, y en los zapatos de taco alto, y busque comprender el impacto de este aspecto de la sexualidad masculina en la vida de las mujeres.

Hay otras maneras en las que el uso de tacos altos cumple con los dictados de la cultura dominante masculina y da satisfacción a los hombres. Los tacones son una buena forma de marcar la diferencia. Como dice Rossi, “no hay ninguna razón práctica por la que los niños y las niñas, o los hombres y las mujeres, deban usar zapatos con marcadas diferencias de diseño. La única razón es sexual, una insignia para hacer visible la brecha entre los sexos” (1989, p. 17).

Tomado de Beauty and Misogyny: Harmful cultural practices in the West (Belleza y misoginia: prácticas culturales nocivas en Occidente), Sheila Jeffreys, Routledge, 2014.

 

domingo, 10 de mayo de 2020

La mujer y las supersticiones religiosas


Sometimientos superpuestos 


Obreras de la industria textil de Bangladés hacen cola para ingresar a la fábrica.
Acatan una doble disciplina: una obvia, la laboral. La otra, apenas la registramos: la cabeza cubierta, y ni un centímetro de piel visible, como no sea en el óvalo de la cara, manos y antebrazos.

viernes, 13 de diciembre de 2019

“Historia de un matrimonio” y la patraña judeocristiana


Padres y madres: asimetrías

En España —no sé aquí— Netflix acaba de estrenar una película de Noah Baumbach, “Historia de un matrimonio”, que recorre las incidencias del divorcio de Nicole y Charlie, incluida la resolución de la custodia del hijo de ambos.

Leí la fenomenal nota* de Noelia Ramírez en “El País”, que enfoca los mandatos que pesan sobre las madres (síndrome de la “Virgen María”), mientras al padre ausente o desentendido se lo justifica con simpatía.



Nicole —la más menuda— y su abogada.


Un momento esencial de la película es cuando Nicole está preparando con su abogada las palabras que dirá ante el tribunal y, para dotarlas de autenticidad, pretende asumir que de vez en cuando se toma una copita de vino, o insulta cariñosamente, con diminutivo, a su hijo si hace una macana: la abogada la frena en seco. Y la nota recoge ese monólogo imprescindible de la letrada:

“Te voy a parar ahí. La gente no tolera a las madres que beben y le dicen ’turrito’ a su hijo. Lo entiendo, yo soy igual. Un padre imperfecto es aceptable. El concepto de buen padre solo se inventó hace unos 30 años. Antes era normal que los padres fuesen callados, ausentes, poco fiables y egoístas. Claro que queremos que no sean así, pero en el fondo los aceptamos. Nos gustan por sus imperfecciones, pero la gente no tolera eso mismo en las madres. Es inaceptable a nivel estructural y espiritual. Porque la base de nuestra patraña judeocristiana es María, la madre de Jesús, que es perfecta. Es una virgen que da a luz, apoya incondicionalmente a su hijo y sostiene su cadáver al morir. El padre no aparece. Ni para echar un polvo. Dios está en el cielo. Dios es el padre y Dios no se presentó. Vos tenés que ser perfecta, pero Charlie puede ser un puto desastre. A vos siempre te pondrán la vara más alta. Es una cagada, pero es lo que hay.”

No vi la película y probablemente no la vea. Pero recomiendo calurosamente esta nota, que tiene una yapa: una ojeada por otras “Vírgenes Marías” en culturas incomunicadas entre sí, desde la griega hasta la mexica, pasando por unas cuantas más.


viernes, 3 de mayo de 2019

¡Oiga, jefe!: ¿por qué no hace otra cosa con el estilete, eh?




Hay muchas culturas que imponen la costumbre de que a las mujeres hay que tunearlas.
¿Por qué, si el modelo básico —tal como viene de fábrica— ya está muy bueno?

lunes, 21 de enero de 2019

Cordera pidió la probation por sus dichos en una clase de periodismo


Hace un par de años boqueó algunas verdades inoportunas

Las expresiones de Cordera fueron en una práctica de conferencia de prensa para alumnos de periodismo: un ejercicio en el cual un personaje público pone a los estudiantes, a causa de los juicios que formula, en el trance de repreguntar, incluso ante un exabrupto, y la condición expresa es que, como lo que dice el entrevistado es con la intención de espolear en los alumnos la capacidad de generar diálogos agudos, lo que allí se enuncia solo tiene el valor de un simulacro y no debe ser expuesto fuera de ese contexto.
Con esto bastaría para que los babosos dejaran de arrastrarse ante el dios de la opinión pública, buscando demonios en una conferencia de prensa fingida, y se ocuparan de los demonios reales: explotación, hambre, contaminación, guerra, saqueo, corrupción.
Pero, encima de todo, lo que dijo Cordera es verdad, y es un tema transitado en la literatura médica psicosexual.  En efecto, hay algunas mujeres que padecen el conflicto entre las pulsiones sexuales que experimentan y la culpa que ellas les originan a causa de mandatos que las religiones y las familias les han inoculado. Y lo resuelven de este modo: encuentran una disculpa a sus encuentros sexuales en haber sido víctimas de un hecho de violencia al cual consciente o inconscientemente se expusieron, o en no haber sido dueñas de sus actos por efecto de una intoxicación alcohólica que voluntariamente se provocaron.
Por supuesto, no es mi intención absolver a los bestias que se aprovechan de estas circunstancias o, incluso, las fabrican. Tampoco estoy defendiendo ni a Cordera ni a Calamaro: estoy defendiéndome a mí mismo de los mistificadores y los hipócritas que pretenden arrastrarnos a habitar en la farsa alucinada que dibujan los medios masivos de comunicación, cuyo objetivo es fogonear todo error o confusión que habite el ideario público, “para que no acertemos la mano con la herida”, como decía Machado.

(La noticia podría ser vieja, aunque ha sido publicada entre ayer y hoy por varios diarios. Lo que es invariable y absolutamente actual es mi pensamiento al respecto.)

lunes, 24 de octubre de 2016

En la Argentina hay una publicidad que induce a eliminar a las mujeres que molestan


Las fábulas no son inocentes

Nunca lo han sido. Su propósito es didáctico, y consiste en promover o desalentar conductas humanas.

El mecanismo es un diálogo entre dos animales, o también seres inanimados, que desemboca en una moraleja. La personificación permite una gran libertad en el planteo de las situaciones, al interactuar animales de distintas clases, y también vegetales o cosas. Además, suaviza contingencias que, de afectar a personas, resultarían chocantes.

La fábula que me ocupa es la contenida en una publicidad de Cucatrap en Aerosol, producto matacucarachas.

El esquema es el siguiente: dos cucarachas machos conversan sobre una hembra muy charlatana conocida por ambos, y uno de ellos aconseja al otro la solución final para lograr que se calle: eliminarla con ese eficaz veneno. Los últimos segundos testimonian la agonía de la víctima.

Por lo que se sabe, las cucarachas —incluidas las hembras— no hablan; tampoco es conocido que las cucarachas macho asesinen a las hembras. Por lo tanto, la dramatización no refleja una situación típica entre los blatodeos, sino que se está metaforizando un crimen propio de la sociedad humana para resaltar la efectividad de un insecticida.

Por eso, sostengo que esta publicidad no es una vulgarización de sociología entomológica, sino que encuentra su carnadura en modos reconocibles de nuestra sociedad. 

El mensaje es que el macho tiene derecho a matar a la hembra si ella lo molesta de algún modo, en este caso, porque es charlatana.

Ya me ocupé de esto hace casi un año. Debo admitir que tuve cero repercusión: ni siquiera alguien que se burlara.

Por eso vuelvo a plantearlo. Si me demuestran que es una tontería lo reconoceré.

A continuación, el texto del aviso publicitario:

—Cuca, ¿sabés qué es lo peor que podés hacerle a la charlatana de Susy?
—Eeeeh… no.
—¡Hacerle "psss"!
—¿Pedirle que se calle?
—No, Cuca: ¡rociarla con aerosol!: Cucatrap en aerosol, Cuca!
(Se oye a una mujer quejándose agónicamente: Uh, ay, oh.)

@juandelsur2

jueves, 8 de marzo de 2012

Día Internacional de la Mujer Trabajadora

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"Aunque el 8 de marzo se llevaba celebrando en Rusia desde 1914, en el año 1917 las mujeres rusas se amotinaron ante la falta de alimentos, dando inicio al proceso revolucionario que acabaría en el mes de octubre de ese mismo año. Los acontecimientos del 8 de marzo de 1917 (23 de febrero en su calendario) son importantes, no sólo porque dieron origen a la revolución y porque fueron protagonizados por mujeres, sino porque, según todo parece apuntar, esos sucesos fueron los que hicieron que el Día Internacional de la Mujer se pasara al celebrar sin más cambios hasta la actualidad el 8 de marzo."*
El deseo de fijar una fecha para recordar las reivindicaciones específicas de la mujer trabajadora y darles difusión e impulso fue lo que urgió a las mujeres de ideas más avanzadas a promover esa celebración, cuya significación fue en esa época invalorable.
El 8 de marzo de 1920, Lenin publicó en "Pravda" la nota que se lee a continuación, la cual, al cabo de casi cien años, conserva todo su valor y actualidad.

El Día Internacional de las Obreras

Lo principal y fundamental del bolchevismo y de la Revolución de Octubre en Rusia consiste precisamente en la incorporación a la política de los que sufrían mayor opresión bajo el capitalismo. Los capitalistas los oprimían, los engañaban y los saqueaban con monarquía y con repúblicas democráticas burguesas. Esta opresión, este engaño, este saqueo del trabajo del pueblo por los capitalistas eran inevitables mientras existía la propiedad privada sobre la tierra y las fábricas.
La esencia dcl bolchevismo, la esencia del Poder soviético radica en concentrar la plenitud del poder estatal en manos de las masas trabajadoras y explotadas, desenmascarando la mentira y la hipocresía de la democracia burguesa y aboliendo la propiedad privada sobre la tierra y las fábricas. Estas masas toman a su cargo la política, es decir, la tarea de edificar una nueva sociedad. La obra es difícil; las masas están atrasadas y agobiadas en virtud de haber vivido bajo el capitalismo, pero no hay ni puede haber otra salida de la esclavitud capitalista.

Las gestoras del Día de la Mujer Trabajadora: Rosa Luxemburg, Clara Zetkin y Alexandra Kollontai, tres grandes.

Y no es posible incorporar las masas a la política sin incorporar a las mujeres. Porque, bajo el capitalismo, la mitad femenina dcl género humano esta doblemente oprimida. La obrera y la campesina son oprimidas por el capital, y además, incluso en las repúblicas burguesas más democráticas no tienen plenitud de derechos, ya que la ley les niega la igualdad con el hombre. Esto, en primer lugar, y en segundo lugar lo que es más importante, permanecen en la "esclavitud casera", son "esclavas del hogar", viven agobiadas por la labor más mezquina, más ingrata, más dura y más embrutecedora: la de la cocina y, en general, la de la economía doméstica familiar individual.
La revolución bolchevique, soviética, corta las raíces de la opresión y de la desigualdad de la mujer tan profundamente como no osó cortarlas jamás un solo partido ni una sola revolución en el mundo. En nuestro país, en la Rusia Soviética, no han quedado ni rastros de la desigualdad de la mujer y el hombre ante la ley. Una desigualdad sobremanera repulsiva, vil e hipócrita en el derecho matrimonial y familiar, la desigualdad en lo referente al niño, ha sido eliminada totalmente por el Poder soviético.
Esto constituye tan solo el primer paso hacia la emancipación de la mujer. Pero ninguna república burguesa, aun la más democrática, se atrevió jamás a dar ni siquiera este primer paso. No se atrevió por temor ante la "sacrosanta propiedad privada".
El segundo paso, el principal, ha sido la abolición de la propiedad privada sobre la tierra y las fábricas. Así, y únicamente así, se abre el camino para la emancipación completa y efectiva de la mujer, para su liberación de la "esclavitud casera", mediante el paso de la pequeña economía doméstica individual a la grande y socializada.
El tránsito es difícil, pues se trata de transformar las "normas" más arraigadas, rutinarias, rudas y osificadas (a decir verdad, son bochorno y salvajismo, y no "normas"). Pero el tránsito ha comenzado, se ha puesto inicio a la obra, hemos entrado en el nuevo camino.[...]

Lenin, V. I., “Control obrero y nacionalización”, Ediciones Tierra Nueva, Buenos Aires, 1973, pp. 224/6.
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* http://www.lahuelladigital.com.
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viernes, 2 de diciembre de 2011

Un Unicornio Azul transparente

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“El Unicornio Azul” se llama la “whiskería” de la cual escapó épicamente la mujer a la cual hice referencia. ¿Por qué es transparente, y qué es lo que se trasparentó?

Veamos: 1) la mujer debió caminar varias horas; 2) ya en Córdoba, en la casa donde pidió ayuda, tuvo que explicar de modo convincente cuál era su situación; 3) de ahí, trasladarse a la comisaría de Cruz Alta; 4) volver a explicar todo, con más detalle; 5) entonces, la policía sustanció la denuncia en forma de sumario; 6) se debió encontrar un juez en un día feriado; 7) este, imponerse de la situación; 8) dictar, el juez, una orden de allanamiento y reunir el personal para realizarlo; 9) trasladarse a Arteaga, disponer el operativo para evitar la fuga de los sospechosos y allanar.

En algún lugar se ha dicho que esto insumió unas doce horas. Es creíble.

¡Y cuando ingresan al prostíbulo encuentran a los sospechosos en el mejor de los mundos: no habían sacado a las otras cautivas, ni las armas, ni la droga, ni el dinero! ¿Qué significa esto?

¿¿¿QUÉ SIGNIFICA ESTO, REPITO???

Que los tipos estaban tranquilos, confiados en una estructura de impunidad que los protegía. Todo el preparativo que habrán hecho tras la fuga de la cautiva es preparar los rebenques y las manoplas para darle una paliza terrible cuando la policía la trajera.

Pero el juez no llamó a la comisaría de Arteaga y dijo “allanen tal lugar, porque tengo en mis manos tal denuncia”: no levantó la perdiz.

Por el contrario, convocó a un policía decente, del cual estaba seguro que no avisaría a los de Arteaga que se les venía la noche, y el procedimiento se realizó con sigilo y para sorpresa de los tratantes, que confiaban en la red que tutela su actividad.

Un parrafito para los “usuarios”

Y esto hay que decirlo, los usuarios de los prostíbulos no son marcianos que bajan de sus platos voladores y desconocen por completo la trastienda del negocio, cómo operan los dueños y qué papel juegan la policía y demás para que la actividad se realice sin tropiezos.

En general, a los clientes —el nombre correcto es “prostituyentes”— todo lo que les interesa averiguar es si “está Fulana” o si “hay chicas nuevas”. Pero eso no significa que no sepan.

Me explico: en zonas aisladas donde hay una gran cantidad de trabajadores (un obraje, una mina, una cosecha) el sistema puede ser una mujer en una casilla (o más de una mujer/casilla) y una cola de hombres esperando ¿satisfacerse?

Pero en las llamadas “whiskerías” no es así: hay otra sociabilidad; hay conversación con los regenteadores y con las “chicas” que están “desocupadas”. Y en un pueblo pequeño (pongamos como ejemplo Arteaga, 3.000 habitantes) todo se rumorea, todo se sabe, y a las novedades que pudiera haber se las exprime hasta sacarles todo el jugo.

O sea: los prostituyentes saben cómo es la historia, incluso porque las cautivas —con infinitas precauciones, no vaya a ser que el tipo resulte amigo del dueño— llegan a insinuar a algún usuario que no están allí por gusto, lo cual en algunos raros casos —denuncia de este mediante— ha determinado la intervención de las autoridades y su liberación.

Conclusión: no sólo hay que cambiar a la policía, y a las instituciones judiciales y políticas cómplices del crimen de la trata: tenemos que cambiar esta sociedad en la cual también los de a pie solemos hacernos un festín con el caído.
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miércoles, 30 de noviembre de 2011

Una mujer huyó de un prostíbulo


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Con  extraordinario tino, caminó durante la noche a campo traviesa, cruzó el río Carcarañá y expuso su situación en otra provincia. Gracias a eso —pienso— está con vida.

Estaba en cautiverio en un prostíbulo de Arteaga,  provincia de Santa Fe, y al escapar, en lugar de ir a la comisaría del pueblo, u otra de la misma provincia, eligió ir, quizá disponiendo de algún dato, o quizás a la desesperada, a la vecina Córdoba. Y allí los policías, sorprendentemente, en lugar de “devolverla a sus dueños”, pusieron el tema en conocimiento del juez de turno, quien ordenó el allanamiento con policía cordobesa en territorio santafesino, lo cual permitió comprobar los dichos de la fugitiva, liberar a otras cinco mujeres y recolectar elementos  probatorios.

¡Mi corazón está henchido de júbilo y, aunque tenía cosas para hacer, no pude dejar de escribir esto!

Es que, para mejor, escuché por radio al comisario que actuó en el procedimiento, y casi no pude creer lo que oía: su compromiso en el combate contra la trata y su visión global del problema. Por ejemplo, Fernando Bravo insistió varias veces en preguntarle si las otras mujeres halladas en el prostíbulo también eran retenidas contra su voluntad, pero el policía se negó a definir la situación en esos términos, diciendo que no puede hablarse de voluntad en el caso de estas personas que arrastran desde su mismo nacimiento una situación de precariedad, de anormalidad y de violencia.

¡Me dejó chato!
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jueves, 4 de febrero de 2010

La cortesía de los hombres

. Afiche de la República Española (modificado)

Observaciones acerca del estado de degradación al que se ve reducida la mujer por diversas causas

[...] Deploro que las mujeres se vean sistemáticamente degradadas por las triviales atenciones que los hombres consideran viril prodigarles, mientras que, de hecho, mantienen precisamente así su propia superioridad. Inclinarse ante un ser inferior no es condescendencia. Todas esas ceremonias me resultan tan ridículas que apenas si puedo controlar mi reacción cuando veo a un hombre recoger un pañuelo o cerrar una puerta con grave y afanosa solicitud, cuando la dama podría muy bien haberlo hecho ella misma con sólo dar uno o dos pasos.
Un deseo insensato sube de mi corazón a mi cabeza y no lo reprimiré aun cuando pueda provocar risas. Deseo sinceramente ver desaparecer de la sociedad la diferencia entre los sexos, salvo cuando se trate de relaciones amorosas, pues esta diferencia es, estoy firmemente convencida, el fundamento de la debilidad de carácter que se les atribuye a las mujeres, la razón por la cual se descuida su espíritu mientras se les obliga a adquirir todo tipo de habilidades con meticulosa atención. Por ello las mujeres prefieren la elegancia al heroísmo. [...]

Mary Wollstonecraft (1759-1797), Vindicación de los derechos de la mujer, Madrid, Editorial Debate, 1998.