jueves, 15 de agosto de 2013

Acerca del kirchnerismo


Un concepto básico

Tengo discrepancias con el texto de Gargarella. Por ejemplo, eso de que “ayer quedó demostrado que son la derecha real”: no, eso quedó demostrado —para el peronismo, del cual el kirchnerismo es solo uno de sus heterónimos— desde 1943. Porque desde entonces no ha tenido como miras básicas otras cosas que la derrota y domesticación de la clase trabajadora y la conducción de las transiciones entre los sucesivos modelos de acumulación, con el consiguiente reemplazo de unos sectores económicos hegemónicos por otros más voraces y adaptados a la coyuntura.
Pero lo cierto es que el peronismo es la derecha real o, en otras palabras, que son las que vengo usando desde siempre, la extrema derecha operativa: no la de los espumarajos verbales, sino la de los hechos.
En fin, yo sacaría algunos de los ejemplos propuestos y pondría otros, como seguramente les sucederá a varios lectores, pero en conjunto el texto expresa una verdad esencial que es prudente no olvidar.

Foto: larazon.com.ar

Kirchnerismo: de la izquierda posible a la derecha real*


Uno de los reclamos habituales de parte del kirchnerismo es que ellos son la izquierda posible. Ayer quedó demostrado que son la derecha real. Contra lo que predican quienes adhieren al "modelo", el kirchnerismo hace años que transforma en actos de derecha la potencia de izquierda que enuncia. Hoy por hoy, todo lo que la sociedad acepta o reclama por izquierda, el kirchnerismo lo contiene, lo bloquea y lo transforma en medidas de derecha. Nos decían que eran lo más a la izquierda que toleraba la sociedad: hoy sabemos que son lo más a la derecha a lo que puede llegarse desde la política real.

Me explico: De la Rúa pudo poner a López Murphy como ministro de Economía, pero el Ministro le duró apenas días. Macri pudo contratar al espía Ciro James, pero tuvo que pedir perdón y tragarse un juicio por ello. (Uno podría hacer un ejercicio similar con los países vecinos: Piñera en Chile pudo mentir con alguna cifra, pero tuvo que hacer un mea culpa frente a todos, y enmendar de inmediato su error. De todos modos, no es éste ejercicio comparativo el que me interesa, porque mi presupuesto es que la sociedad argentina tiene muchos componentes de centro-izquierda, sobre todo si uno la piensa en términos comparativos). El kirchnerismo, en cambio, consolida las medidas de derecha que ninguno de sus adversarios podría haber imaginado o puesto en marcha jamás. En muchos casos los partidos de derecha ni se habrían animado a sugerir iniciativas que el kirchnerismo ha convertido en ley y defendido en voz alta. Algunos ejemplos:

— Ningún partido podría haber aprobado la ley antiterrorista, dados los costos políticos extraordinarios que tendría el tomar una medida semejante. El kirchnerismo lo hizo, y defendió la medida con argumentos de izquierda.

— Después de la dictadura, ningún partido se habría animado a usar el ejército para hacer espionaje interno. Ellos lo hicieron, montando Proyecto X desde el Ministerio de Seguridad, de la mano de funcionarios con pedigree garantista. De otro modo, ese tipo de espionaje sobre la izquierda, en democracia, no hubiera sido posible.

— Ningún partido —ni los más conservadores— se hubiera animado a colocar como jefe del Ejército a un militar involucrado en la desaparición de personas. Ellos lo hicieron, de la mano de autoridades principales en materia de derechos humanos.

— Luego del menemismo, ningún partido podía haber aceptado el fracking, el shale gas, YPF entregada a Chevron. Ellos hicieron todo eso y van por más, en nombre de la soberanía energética nacional.

— Después de la desaparición de la UCeDe, ningún partido habría optado por poner de canciller al editor del diario de Videla, como recaudador a un videlista, como sindicalista primero a un espía de la dictadura. Ellos lo hicieron, y por si fuera poco llenaron a los planteles de economía de ex funcionarios alsogaraístas.

— Después del repudio social que generó la corrupción de los años 90, nadie se hubiera animado a armar las nuevas licitaciones y ventas con Dromi, o la política comunicacional con Manzano y Moneta. Ellos lo lograron: nadie, sino ellos, podría haber trabajado con esa clase de gente, alegremente y a la luz del día.

— Ningún partido podría, con la excusa de una reforma en la justicia, socavar las medidas cautelares —única herramienta jurídica que se mostró efectiva, en manos de los grupos más postergados— y complicarles las chances jurídicas a los jubilados, con la creación de nuevas instancias. El kirchnerismo lo hizo, avalado por la progresía jurídica local.

— Sólo la ultraderecha (inimaginable en el poder, en la Argentina democrática) hubiera aceptado entre sus filas a militantes antisemitas, y promovido un acuerdo con los líderes religiosos más reaccionarios y anti-israelíes de Irán, para encubrir la masacre producida contra las instituciones judías en el país. El kirchnerismo lo hizo.

— Después del horror generado por las privatizaciones de los 90, nadie hubiera dado los negocios y protecciones que dio el kirchnerismo a los empresarios del transporte. Mucho menos, pagando el precio de culpar y buchonear a los trabajadores y maquinistas explotados. El kirchnerismo lo hizo.

Es decir, una y otra vez, en las políticas más importantes, y desde hace varios años (no diría que desde sus comienzos) el kirchnerismo confirma que pasó de ser la izquierda posible a la derecha real: Ningún partido político, en la Argentina, hubiera podido tomar y consolidar tantas medidas de derecha como lo ha hecho el kirchnerismo. De este modo, el kirchnerismo ha permitido que la derecha fuera mucho más lejos de lo que ella jamás hubiera podido, por sus propios medios.



12/08/2013

*http://seminariogargarella.blogspot.com.ar/2013/08/kirchnerismo-de-la-izquierda-posible-la.html
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