viernes, 21 de mayo de 2010

Idiotización: una guerra en todos los frentes

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La ciudad de Buenos Aires y sus aledaños deben de tener en lo referente a la dinámica de los fenómenos atmosféricos características que hacen que éstos sean de difícil previsibilidad, porque los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional y los privados tienen porcentajes de error muy altos. Pero estos desaciertos son aún mayores en las previsiones de los pronosticadores que desde hace un buen tiempo ha incorporado Radio Continental. Lo que ellos anuncian tiene tanto valor como tirar una moneda al aire y atenerse a que salga cara o ceca. Si anuncian buen tiempo, el oyente tanto puede preparar el bolsito e irse a la playa, como guardar el auto en un refugio antiatómico y comprar en el corralón una reposición completa de tejas para su techo antes de que aumenten, porque podrían caer granizos del tamaño de pomelos. Supongo que estos muchachos no deben tener ni satélites propios ni una pluralidad de estaciones meteorológicas de su pertenencia repartidas por la Argentina y países vecinos, además de una central en su casa con todos los aparatos necesarios y las poderosas computadoras que hoy se utilizan para procesar la enormidad de datos de que se dispone. O sea que para sus profecías ellos elegirán algún pronosticador o harán un mix de unos cuantos. Bueno: raramente la pegan.


¿Mala suerte? No creo. Dicen —los dos— cosas como ésta, en el informe que han preparado y traen escrito para leer luego de las noticias: “Sha shegó el frente frío, que está originando shuvias y shoviznas, que durarán hasta el día martes”. ¿Qué otra cosa puede ser “martes” que un día, si están hablando precisamente del pronóstico para el día de la fecha y los sucesivos? Pero no: invariablemente dicen “el día de hoy”, “el día de mañana”, “el día jueves”, cosa que podría explicarse en alguien que está improvisando y mete comodines para darse tiempo a pensar, pero no en quien trae un texto preparado. Por ejemplo, hoy (20/5), dicen que las “shuvias” serán más fuertes “el día domingo y lunes”. ¿Hay un día “domingo y lunes”? Por eso, su propensión al error no es casualidad, sino a causa de una ineptitud rayana en el retardo mental.

Ellos habían pronosticado buen tiempo hasta el viernes inclusive, pero, ayer, ya a la tarde estuvo nubladísimo y una niebla densa —imprevista por ellos— invadió la ciudad, esta madrugada lloviznó y hay una humedad del 384%: si esto es buen tiempo yo soy Martina Guzmán (¿la vieron en "Carancho"?).

A quien no le dan las neuronas para no incurrir en anacolutos cuando ha tenido tiempo para redactar decorosamente un breve informe, no le pueden dar, tampoco, para realizar tareas más complejas. Pero supongamos que estos “meteorólogos” de Radio Continental fueran infalibles: ¿por qué darles a ellos a leer sus conclusiones, si son incapaces de pronunciar nuestro idioma adecuadamente? Se trata de radio, donde la dicción correcta se tenía por importante. Pero ya no lo es y, repito, no es casual, porque los medios en general se han convertido en todos los órdenes en instrumentos de idiotización. Y Radio Continental, a la cabeza. Veamos otra área, los despropósitos que pueden oírse en sus “informes de tránsito”: “Chocaron un auto y un motociclista”; “El asfalto está mojado por efecto del clima”; “Chocó un micro y tres autos”; “Choque entre un taxi y un auto”; "Un ciclista fue atropellado por un vehículo; éste resultó gravemente herido"; “Hay que tener mucha precaución porque la visibilidad en estos momentos alcanza a sólo 200 kilómetros”. Muy pocos oyentes, hoy, se sobresaltan al oír semejantes barbaridades. Les resbalan. El intento ha tenido resultado.


Lo esencial para los medios de comunicación (y también para el cine y la literatura al servicio del statu quo) es acostumbrar a nuestro cerebro a que sea incapaz de distinguir y rechazar lo absurdo.


Logrado esto, hacernos creer las mentiras que les convienen es un paseo.

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